jueves, 10 de diciembre de 2009

LA CIENCIA DESTRUYE MITOS ANTI-RACISTAS

Por Karl Santhrese

El científico genetista, biólogo y Premio Nobel codescubridor de la estructura del ADN, James D. Watson es uno de los investigadores más prestigioso del mundo, considerado padre del ADN.

Éste asegura que las pruebas demuestran que la raza negra es menos inteligente que la raza blanca. Llega a la misma conclusión que el científico Georg Rieck en su revolucionario libro “Genética de la Inteligencia” (disponible gratuitamente en Internet) tras investigar miles y miles de personas de distinta raza, poniendo punto final sobre el interminable debate entre el ambientalismo y la heredabilidad.


Watson sostiene que las políticas occidentales en los países africanos han fracasado porque las personas negras no son tan inteligentes como las de raza blanca."Todas nuestras políticas sociales están basadas en el hecho de que su inteligencia es la misma que la nuestra, mientras todas las pruebas muestran que no es realmente así", afirma el científico en una reciente declaración al diario The Sunday Times.


A veces la investigación científica choca frontalmente con las creencias políticas y religiosas de los principales actores sociales. Los notables avances en la ciencia están demostrando día a día -a pesar de la censura oscurantista- que las creencias irracionales de los antirracistas carecen de fundamentos basados en hechos reales. La ciencia esta demostrando que no es el racismo sino el ciego antirracismo quien carece de fundamentos racionales y serios. Georg Rieck afirma en su libro “El material es abrumador. Justamente por ello capituló en este terreno uno de los más tenaces defensores de la igualdad racial en el ámbito de la inteligencia. El profesor Otto Klineberg, dijo ya en 1963: «en lo que a tests mentales concierne, la cuestión no reside en establecer si, en promedio, los niños negros obtienen resultados más bajos que los blancos. Que ello es así no puede ser puesto en duda.» (* 80)


Que las diferencias existen ya no pude ser discutido y, de hecho, hoy solamente las trata de negar cierto periodismo más preocupado por argumentos ideológicos que por hechos científicamente comprobados.”

En este mundo donde se quiere imponer la globalización mediante invasiones y bombardeos misilísticos y/o mediáticos al mismo tiempo que se habla de libertad, estas declaraciones del Nobel James Watson son valientes y honorables. El científico sabe perfectamente que existe hace más de 50 años un tabú en el Sistema, y sabe que con su declaración puede llegar a perder mucho, pues toca no solo un tema sensible, sino que toca «el» tema sensible, que en el Sistema actual es visto como políticamente incorrecto, tabú sobre el cual nadie debe opinar libremente ni expresar su opinión objetiva ni a nivel científico ni a nivel filosófico racional.

El Sistema y sus propulsores tienen muchos intereses en juego, mucho que perder con este tipo de declaraciones, ya que en la agenda de los globalistas esta preestablecida la destrucción de las fronteras, de los países, los pueblos, las razas, las tradiciones, todo con el objeto de crear un monstruoso Gobierno Mundial dirigido por una elite de “elegidos” multimillonarios sionistas, sobre una humanidad mestizada y ennegrecida sin origen ni destino, y por ello más fácilmente dominable. Para lograrlo es necesario censurar toda opinión que pueda vulnerar estos intereses.


El control monopólico de los mass media ya es un hecho. Al Sistema le conviene decir que no existen las razas y que todos somos iguales, pues si no existen las razas no existen los pueblos, las fronteras, ni tradiciones, ni costumbres a respetar y conservar. Existe un proceso dictatorial-tiránico de homogeneización racial y cultural, asistimos a una “macdonalización” del mundo con un sistema de valores decadentes, basado en el materialismo y el consumismo. Nos quieren obligar a creer que no existen las razas y usan para ello la mentira y la chicana moral. Invierten millones y millones en mentirle a la gente y nunca pasan de fundamentos irracionales que repetidos constantemente en los medios masivos de comunicación terminan siendo creídos ciegamente en el imaginario colectivo. Lavado cerebral del cual no escapan personas que se autodefinen inteligentes… Insisten sobre la «eterna opresión» sufrida por las supuestas minorías de color por parte del hombre blanco, tesis ideológica, maniquea, parcial y netamente ambientalista. Con ella explican el eterno atraso y pobreza material-económica, tecnológica y cultural de algunas razas que jamás pueden alcanzar por si mismas siquiera niveles de progreso medio (en este caso los africanos de raza negra). En un vigente e impuesto auto-odio al occidental al europeo y/o descendientes todos los males de las otras razas serían la consecuencia pura y exclusiva del “perverso hombre blanco”, dominador y opresor. Se prohíbe preguntarse el por que unas razas alcanzaron mayores niveles de progreso -realmente notable- mientras que otras jamás pudieron alcanzar siquiera en sueños; preguntar esto y cuales son las causas que llevan a unas a la preeminencia y a otras al eterno atraso (que no necesariamente deban explicarse en términos de opresor-oprimido). Se prohíbe este enfoque de análisis racional lógico y comparativo ya que puede conducir solo a respuestas donde el ambientalismo no tiene la última palabra, siendo las cualidades innatas heredables -que no se reducen solo al color de piel-, la genética, la raza cobran un nivel explicativo integral y fundamental que sin embargo es omitido y directamente censurado por cuestiones ideológicas, políticas, económicas y religiosas. Es decir desde un estudio sociológico es posible inferir cierta relevancia o preeminencia del factor heredable-racial sobre el factor ambiental. No obstante hasta hace poco no existían pruebas de carácter científico. Pero los avances occidentales en la ciencia y la tecnología han podido determinar bajo enfoques interdisciplinarios diferencias innatas observables a nivel genético. La estadística, los estudios de CI, las imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf) principal método de investigación científica de las neurociencias cognitivas, están dando explicaciones firmes sobre estas diferencias innatas antes observadas desde investigaciones sociológicas objetivas (censuradas progresivamente desde la victoria aliada en la IIGM hasta el día de hoy y en democracia).


Existe otra arma abyecta que usan los globalistas: la difamación y el terror psicológico considerado también “terrorismo intelectual”, consiste en descalificar, desmerecer, desacreditar, ridiculizar, criminalizar toda opinión contraria a la establecida en la agenda de la Globalización y la Tiranía mundial homogeneizadora, igualitaria, cosmopolita, antirracista y consumista.


Existe un paralelismo increíble -como ya lo han destacado algunas almas despiertas- entre la Inquisición y el Nuevo Orden Mundial. Si bien cambian los instrumentos, la esencia es la misma, antes se tachaba al pagano europeo o al científico como “hereje”, ahora se los tacha de “nazi-fascista” y se los condena a la ruina social, todo en nombre de una supuesta libertad(!?). La hipocresía y las contradicciones dialécticas no han sido del todo advertidas por más evidentes que sean. La ligereza de opiniones periodísticas complacientes a la política y pensamiento de sus amos empleadores, defraudan el objeto para el cual deberían trabajar, la búsqueda de la Verdad y la verdadera y responsable libre opinión. A pesar de las habladurías de libertad de prensa, no existe en todo Occidente un solo medio de comunicación que haya aplaudido la actitud del científico James Watson. ¿Esto no sería imponer sutilmente un pensamiento único?, ¿dominio mental?, ¿dominio moral?


James Watson sufre en estos momentos la suspensión del laboratorio donde trabajaba e investigaba y fue obligado públicamente a retractarse de lo que dijo. “Hay científicos que han recibido amenazas de muerte” comentaba S. Roser de la Universidad de Minnesota a la revista «Muy Interesante» de febrero de 2007, “Algunos han sido difamados. Otros han recibido llamadas a las 2 de la madrugada del tipo ¿sabes dónde están tus hijos?.” . La declaración de Watson más allá de toda futura retractación, posee un cariz heroico en estos tiempos de oscurantismo selectivo, donde decir la verdad sobre determinados temas ya es algo heroico.


En fin, la irracionalidad religiosa o cripto-religiosa de carácter globalista ha provocado muchos males en el mundo y parece no descansar. Considero que no es descabellado hacer un paralelismo entre James Watson y Galileo Galilei, tampoco es descabellado hacer uno entre Georg Rieck y Galileo. Estos no son los únicos perseguidos, hay cientos de ellos, que no trascienden ya sea porque la censura es demasiado fuerte o porque no todos tuvieron la posibilidad de ser un premio Nobel con fama y reconocimiento mundial previos a su “herejía” o “apostasía a los dogmas globalistas”.


Científicos popularmente desconocidos como Ryke Geerd Hamer fueron incluso recluidos en la cárcel (hace pocos años) por descubrir un método revolucionario y natural para curar todo tipo de Cáncer asegurando 98% de supervivencia, pero claro… era una amenaza a los intereses sionistas, al negociado a los grandes laboratorios, y a la continuidad del genocidio silencioso de la raza blanca. No solo a los científicos se los persigue hasta el extremo de la cárcel, sino también a los revisionistas, esto le sucedió al historiador David Irving (entre otros).

Se ha demostrado que la esquizofrenia, la presión sanguínea, la altura, la circunferencia de la cadera, numerosas enfermedades, el peso y muchos otros rasgos se heredan. Los organismos mundialistas ya admiten que se puede heredar todo, pero menos el CI (coeficiente de inteligencia), pues eso sería reconocer la desigualdad total entre razas. Y los mundialistas por mucho poder que tengan no dejan de ser políticos, opinólogos, periodistas, religiosos y mafiosos, no científicos; y estos últimos cada vez sostienen por las evidencias todo lo contrario a los dogmas antirracistas impuestos por la globalización. Muchos de ellos callan para no perder sus trabajos, no todos son héroes. Pero hay quienes valientemente luchan por la Verdad y logran como pueden remar esta dura situación.


Un reciente trabajo conjunto de las universidades de Murcia (España) y San Francisco (EEUU), publicado en la revista Science de Agosto de 1999, sobre la corteza cerebral, demuestra que existe un mapa genético del cerebro ya definido desde el embrión. El cerebro supone el 2% del peso total en el cuerpo mientras que consume el 25% de sus calorías. El CI del negro en EEUU está entre 15 a 20 puntos por debajo del blanco. Tiene un promedio de 85, solo el 16% de la población negra de EEUU llega al 100 frente al 50% de blancos que supera esa cifra.


Por cada blanco con un CI de 50 a 70 (retrasado) hay 6 negros con la misma puntuación, por cada negro que llega a 130 (muy inteligente) hay 10 blancos. En exámenes universitarios de graduación (PACE) el 58% de blancos puntúa 70 por 12% de negros, el 16% de los blancos supera el 90, frente a solo un 1% de estudiantes negros que alcancen esa cifra. Una proporción de 1 a 80.


Un estudio del CI en niños adoptados por familias ricas y con estudios superiores, mostraba como los niños negros tenían una media de 89, los mestizos de 98 y los blancos de 106. (Wenberg Scarr ´s 1992). La doctora Audrey M. Shuey dice que las mayores diferencias se encuentran en test de inteligencia abstracta.

El tamaño medio del cerebro varía desde los 950 cm3 del aborigen australiano a los 1500cm3 del europeo continental. El del simio más evolucionado es de 600 cm3, hay pues, más diferencia entre un blanco y un aborigen (550cm3) que entre este último y el mono (350cm3). En Europa hay 2.150.000 científicos, 92.000 en Asia y 32.000 en África. Y debemos considerar que esto es aun más significativo cuando advertimos que la raza blanca es en el mundo una minoría, no una mayoría. Esto supone 600 científicos por cada 100.000 habitantes en Europa, 26 en Asia y Ö..6 en África. Con la numerosa población de China y Japón y su terrible desarrollo económico deberían existir más científicos e incluso superar a los occidentales sin embargo están demasiado lejos siquiera de alcanzarlos. Muchos no lo quieren admitir pero en los mismos EEUU podemos ver a modo de laboratorio como distintas razas de color con poder adquisitivo alto pueden adquirir tecnología creada por hombre blanco y gozar libremente de ella, inventos como la luz eléctrica, automóviles, celulares, televisores, motocicletas, computadoras, instrumentos musicales, lentes de contacto, lentes comunes, miles de inventos que salieron exclusivamente del cerebro creativo de la odiada “raza opresora” la glorioza raza blanca, sin hablar de todo desarrollo científico en la cura de enfermedades que beneficia a toda la humanidad y a todas las razas incluso a las no blancas. A pesar de todo esto hasta el día de hoy en los EEUU no han surgido entre los ricos de otras razas genios del calibre de un Leonardo da Vinci, Galileo Galilei, Benjamín Franklin, Graham Bell, H. Ford, los hermanos Wright y los Horten, un Vivaldi, un Mozart o un Bethoven. La historia nos demuestra que muchos de los genios blancos, surgieron de la pobreza más increíble. ¿Por qué esto no sucede en África?. Simples preguntas que se me ocurren al paso.


Ante todo este oscurantismo judio se contrapone la nobleza que destaca a los grandes representantes de la estirpe blanca quienes rinden honor y fidelidad a la Realidad y a la Verdad incluso a costa del sacrificio propio. Característica innata de idealismo próximo, como la llamaba en su tiempo el actualmente censurado filósofo alemán Alfred Baeumler.

La Verdad siempre triunfa frente al oscurantismo, aunque a veces haya que darle un empujoncito. Lo demuestra Galileo Galilei y el actual observatorio astronómico en el Vaticano. Lamentablemente no siempre se sabe reconocer a tiempo las incoherencias y las contradicciones… algunas mentes brillantes se adelantan siglos a las demás.



Raza y Enfermedad
por Nicolás Wade

Cambiando la idea de que la raza es un concepto "sin sentido biológico," un prominente genetista de poblaciones dice que la raza es útil para entender las diferencias étnicas en enfermedades y en respuesta a las drogas.
El genetista, Dr. Neil Risch de la Universidad de Stanford dice que las diferencias genéticas aparecen entre la gente que vive en diferentes continentes y que la raza, refiriéndose al ancestro geográfico, es una manera valida de categorizar estas diferencias.

La posición del Dr. Risch fue provocada por un editorial del año pasado en The New England Journal of Medicine, el cual decía que "la raza es un sin sentido biológico," y por otro en Nature Genetics que alertaba sobre "la confusión y los potenciales efectos dañinos de usar la raza como una variable en la investigación medica."


Las ideas del Dr. Risch, que aparecen en un articulo en línea de la revista Genome Biology, tienen su raíz en lo que los investigadores y fisiólogos han interpretado de los datos del ADN tomados del Proyecto del Genoma Humano y el sentido que le han dado al hecho de que los datos difieren entre los grupos étnicos.


Todos los humanos tienen una herencia genética común y poseen el mismo set de genes. Pero debido a las mutaciones, o cambios en el ADN, cada gen se ramifica en diferentes versiones, y algunas de ellas son mas comunes en un grupo étnico que en otro. Estas diferencias genéticas tienen importancia medica, debido a que algunos genes afectan la susceptibilidad a las enfermedades y la respuesta a las drogas.


Es muy conocido desde hace tiempo que algunas enfermedades no están distribuidas en todos los grupos. Por ejemplo, una mutación que causa hemochromatosis, un desorden del metabolismo de hierro, es rara o ausente entre los indios y los chinos, pero ocurre en un 7.5% de los suecos. Una mutación común que causa la anemia falciforme es predominante entre los africanos y se piensa que se origino entre las tribus negras bantu-parlantes luego de la expansión bantu de hace 2.000 años atrás.

La intolerancia a la lactosa, es decir la perdida de la habilidad para digerir la lactosa, es una condición común de la humanidad pero entre los europeos del norte la habilidad se retiene hasta la adultez. La razón es una mutación que podría haberla favorecido entre los antiguos agricultores y ganaderos neolíticos.

La aparente correlación entre raza, datos genéticos y enfermedades ha provocado la reacción de dos escuelas de pensamiento entre los investigadores biomédicos. Una mantiene que la raza esta tan pobremente definida que no es un concepto biológico fiable y que debería ser prohibida, si es posible, del vocabulario científico. Este es el punto de vista expuesto por The New England Journal of Medicine.


Muchos genetistas de poblaciones, por otro lado, dicen que es esencial tomar a la raza y a la etnicidad para entender cada patrón grupal especifico de proclividad a las enfermedades y para asegurar que todo el mundo tenga igualdad de beneficios de la medicina genomica.

Entretanto el Dr. David Goldstein, un genetista de poblaciones del Colegio Universitario en Londres, ha propuesto evitar las categorizaciones raciales, al menos en las pruebas de drogas. Él sugirió que los pacientes deberían ser asignados a diferentes grupos genéticos luego de analizar su ADN. El proceso dio el mismo resultado que el preguntarle a la gente por su identidad étnica, pero creo una división mas adecuada en términos de como la gente responde a las drogas, dice el Dr. Goldstein. El agrega que el gasto de las pruebas genéticas será económico en las pruebas de drogas.
Al mantener que la raza es un concepto valido para la investigación medica, el Dr. Risch ha ingresado a un área que muchos tienen miedo de tratar. El también critica la propuesta esquiva de la raza del Dr. Goldstein, diciendo que podría crear resultados confusos.
La raza, como el Dr. Risch la describe, aparece debido a las numerosas diferencias genéticas que se han desarrollado en las poblaciones alrededor del mundo. Muchos estudios, escribe el Dr. Risch, han mostrado que esas diferencias se agrupan en cinco grupos importantes, los cuales son simplemente las mayores áreas geográficas continentales del mundo.

Cuando los humanos modernos emigraron fuera de África y se distribuyeron por todo el mundo, estas poblaciones antiguas se reprodujeron durante muchas generaciones aisladamente unas de otras, permitiendo que las diferencias genéticas aparecieran entre los grupos. Estos cinco grupos geográficos son, en la descripción del Dr. Risch, los africanos subsaharianos; los caucásicos, que incluyen a la gente de Europa, el subcontinente indio y el Medio Oriente; los asiáticos, que incluyen a la gente de China, Japón, las Filipinas y Siberia; los isleños del pacifico; y los nativos americanos.


También hay muchos pueblos que son mezclas genéticas de los grupos mayores. Los somalíes y los etíopes, tienen ancestro caucásico y africano, y también los afroamericanos son una mezcla de estos dos grupos, dice el Dr. Risch.

El Dr. Risch calcula todo esto en base a los estudios existentes que examinan 100 sitios del ADN de una persona a lo largo del genoma, o en 30 sitios elegidos específicos, que son suficientes para distinguir a los mayores grupos raciales. También examina otros 50 sitios elegidos para distinguir a las personas de diferentes grupos étnicos dentro de una raza, él dice.
Las poblaciones ancestrales humanas habrían contenido dentro de ellas muchas diferencias genéticas y formas alternativas de genes heredados de las especies predecesoras. Este grupo compartido de diferencias aún agrupa al 85-90% de los genes de la población humana mundial, de acuerdo a los últimos estudios. Las diferencias entre grupos étnicos están entre el 10% al 15%. Este análisis bien conocido, no obstante, esta basado en versiones comunes de los genes, y en versiones raras de los genes, que cuando son medidas, muestran una gran tendencia a ser especificas a diferentes poblaciones, agrega el Dr. Risch.

El Dr. Risch cree que la raza, cuando es auto definida por continente de ancestro, es una reflexión verdadera de estas diferencias genéticas, incluyendo aquellas importantes para entender las enfermedades. "Hay una gran validez en las auto categorizaciones raciales/étnicas, tanto desde el punto de vista de la investigación así como también desde el punto de vista publico y político."
Los editores de las dos revistas criticadas por el Dr. Risch expresaron respeto por sus declaraciones. El Dr. Robert Schwartz, editor del The New England Journal of Medicine y autor del editorial criticado, dice que el articulo del Dr. Risch es "una pieza seria de trabajo y de mucho merito."


La Dra. Bette Phimister, editora de Nature Genetics, dice que "Risch ha indicado correctamente que aquí hay un alto grado de correlación bastante útil entre la etnicidad/raza y la estructura genética, y es algo en lo que estamos de acuerdo."


Ambos editores también expresaron su apoyo a la propuesta del Dr. Goldstein, la cual consiste en dejar a un lado a la raza al ir directamente a los marcadores genéticos en cada paciente que se podrían correlacionar con la respuesta a las drogas o a la enfermedad.

El Dr. Goldstein tambien, dice que esta de acuerdo con el Dr. Risch en que "la diferencia genética entre grupos (raciales) es real y tiene implicaciones medicas que son necesarias y deben ser tomadas en cuenta."

"Neil esta argumentando en contra de algunas personas en la comunidad medica que dicen que las diferencias raciales no tienen nada que ver con la respuesta a las drogas, y el esta en lo correcto," dice Goldstein.


Pero el Dr. Goldstein dice que cree que las diferencias genéticas grupales pueden ser estudiadas directamente, sin invocar a la raza. En un articulo del año pasado en Nature Genetics, él y sus colegas analizaron marcadores genéticos en gente de ocho grupos étnicos. Cuando la gente fue reagrupada de acuerdo a sus marcadores, se probo que era una mejor guía para comprender su respuesta a las drogas que su grupo étnico, indica el Dr. Goldstein.


Pero el Dr. Risch dice que es insatisfactorio dejar a un lado a la raza, porque podría llevar a los investigadores a ignorar muchos otros factores genéticos que son asociados con la raza. El Dr. Goldstein dice que su propio sistema de marcadores genéticos, el cual divide a la gente en casi las mismas categorías raciales, podría llevar al investigador a pensar que las únicas diferencias entre grupos son genéticas. Si los dos grupos son caucásicos-americanos y afro-americanos, dice él, que el investigador podría cegarse y rechazar otras explicaciones, como la diferencias en acceso al cuidado medico.


El Dr. Goldstein dice que al entender el patrón geográfico/racial de la variación genética humana, "tu quieres la mejor representación de lo que encuentres, y es una cuestión técnica el como representar esto, ya sea como una representación genética o como categorías raciales."
"Este es un argumento que tenemos en la literatura científica, y Neil creo que lo ha perdido," indica el Dr. Goldstein.

La raza y la etnicidad se han convertido en importantes consideraciones para los biólogos que buscan las variantes de los genes que predisponen a la gente a tener enfermedades comunes. La negativa a tomar a la etnicidad como importante puede confundir los resultados de un estudio, particularmente si la enfermedad en cuestión es mas común en grupo étnico que en otro.
Los científicos también buscan genes en animales de laboratorio al provocar mutaciones con radiación o químicos. Nadie pensaría en inducir sets informativos de mutaciones en la gente, pero la naturaleza ya ha acomodado a las poblaciones humanas dentro grupos con diferentes susceptibilidades a las enfermedades. Esta diferenciación genética entre razas es una de las que los cazadores de genes quieren aprovechar.

El Dr. Stephen O'Brien, un genetista del Instituto Nacional de Cáncer, dice que la conclusión de que la raza no es un concepto valido "proviene de gente honesta y brillante pero que no son genetistas de poblaciones."


"Esto no significa que ellos sean deshonestos, agrega el Dr. O'Brien. "Es solo que ellos no pueden ver como son las cosas en realidad. Lo que sucede aquí es que Neil y sus colegas han decidido abandonar el péndulo de lo políticamente correcto, ya que tomarlo en cuenta provoca que las minorías raciales que los defensores de lo políticamente correcto dicen proteger, no se beneficien de los tratamientos médicos."

Pero hay otros que no reconocen los beneficios del conocimiento de las diferencias raciales. "Nosotros no podemos desconocer estas diferencias," dice el Dr. Aravinda Chakravarti, un genetista del Instituto Johns Hopkins. "Pero yo no estoy convencido de que el conocer estas diferencias sea necesariamente útil para la investigación científica."

El Dr. Risch concluye su articulo diciendo que cada raza y que cada grupo étnico dentro de una raza tiene su propio set de prioridades clínicas y de propensión a enfermedades, luego de haber comprobado esto con la ayuda de un nuevo arsenal de herramientas genéticas. Y agrega: "Necesitamos valorar nuestra diversidad en vez de temerla." "Al ignorar nuestras diferencias así sea con la mejor de las intenciones, no ayudamos ni beneficiamos a quienes son parte de las minorías raciales."

Pueden leer el articulo completo del Dr. Neil Risch en Genome Biology http://archivo.50megs.com/genetica1/categorizacion.htm

lunes, 7 de diciembre de 2009

Gilberto Alzate Avendaño y el Haz Godo


Abogado, político y periodista caldense (10 de octubre de 1910, Manizales- 26 de noviembre de 1960), Conservador de fuerte tendencia derechista, Gilberto Alzate Avendaño inició sus estudios en el Colegio de Cristo, y los concluyó en la Universidad de Antioquia, donde en 1936 obtuvo el grado de Doctor en Derecho y Ciencias Políticas. Se lanzó al ruedo político a los veinte años, cuando el partido conservador perdió el poder y varios jóvenes quisieron darle una nueva fe al esquema de los viejos dirigentes. Alzate se propuso fortalecer la ideología de su partido y llegó a la Secretaría al término de su carrera profesional, pero por corto tiempo ya que las disputas con el jefe del conservatismo, Laureano Gómez, lo hicieron renunciar.

En 1936 fundó y dirigió el movimiento Acción Nacionalista Popular, en compañía de Silvio Villegas, Fernando Londoño, Joaquín Estrada Monsalve y Abel y Rafael Naranjo Villegas, como respuesta al manejo político de la jefatura del partido. Este grupo, desaparecido en 1939, se inspiraba en la autoridad promulgada por el fascismo italiano, en algunas ideas bolivarianas para el control estatal, en los principios de organización del Estado Nacionalsocialista, en la Falange española y en la creencia de dominar el país mediante un Estado fuerte y centralizado.


Alzate Avendaño fue diputado a la Asamblea Departamental de Caldas, representante a la Cámara y senador de la República. En el gobierno del general Gustavo Rojas Pinilla se le encargó la embajada colombiana en España. Como periodista fue director de los diarios Eco Nacional y, Diario de Colombia, desde el cual lideró una campaña en oposición al gobierno de Laureano Gómez.


Algunos de sus escritos políticos son: El redescubrimiento del Libertador (1938), La revolución a la derecha (1946), Incompatibilidades (1953), Doctrina social-católica y pensamiento bolivariano (1953), La mujer entra en escena (1954). Su producción literaria se contempla en Africa habla (1934), La función de la inteligencia (1954) y El centenario de Suárez (1955). Alzate ejerció, además, la carrera de abogado en la década de 1940, profesión para la cual poseía vastos conocimientos jurídicos y tenía gran capacidad de litigio. Su área del Derecho fue el administrativo, el civil y el minero. Gilberto Alzate Avendaño fue un batallador con la palabra, la usaba con fuerza, no conocía puntos medios para su expresión; su espíritu conservador y cristiano encontró así la forma de defenderse.


HAZ GODO

Se trataba de una serie de actividades orientadas o previas a la constitución de organizaciones políticas de derecha como organismos previstos para encuadrar a "las nuevas gentes" en el Partido Conservador. Así, la prensa conservadora de Antioquia y Caldas registró el 21 de septiembre de 1936 la creación de El Haz de las Juventudes Godas, con el propósito de darle "un alineamiento beligerante a la vanguardia del conservatismo antioqueño". Era el punto de llegada donde confluía el esfuerzo que venía materializándose desde la Página Universitaria de 1929 y Jerarquía en los últimos años. El movimiento se gestó después de dos reuniones constitutivas, la primera de ellas con cuarenta y la segunda con ochenta participantes.

Las oficinas de la revista Tradición sirvieron para las deliberaciones. Los jóvenes reivindicaron el apelativo de godos. – « Además de tener arraigo popular contiene en sí mismo una definición programática por cuanto los partidarios de Bolívar en la Convención de Ocaña, primeros varones de derechas en el país, fueron calificados originariamente con ese vocablo que ha mantenido a través de los tiempos su noble significado histórico. » Sus organizadores hablaron del Frente Godo para oponerlo al Frente Popular y lo definieron como oposicionista integral, antiliberal y contrarrevolucionario.


Álzate Avendaño estuvo en las reuniones constitutivas del nuevo organismo político. Se le reconoció como jefe y caudillo de derechas y fue saludado a la romana. En una de las reuniones constitutivas, Álzate esclareció sobre la historia del Partido Conservador y ahondó en lo que serían los nuevos métodos tácticos, lo mismo que sobre la nueva plataforma programática del movimiento. Propuso que al sindicato rojo se opusieran los gremios de oficios, y a la violencia ejercida desde el poder, las brigadas defensivas del conservatismo. Por primera vez se propuso la fórmula de No hay enemigos a la derecha para atraer todas las fuerzas políticas afines. Los miembros de Haz Godo serían identificados con el carné godo y el nuevo movimiento tendría un ordenamiento jerárquico: Consejo Supremo del Haz, una secretaría general y asesorías técnicas. En todos los municipios del departamento tendría filiales y a él podrían afiliarse personas de todas las clases sociales.


El Consejo Supremo quedó integrado por Juan Roca Lemus, José Mejía Mejía, Abel Naranjo Villegas, Guillermo Fonnegra Sierra, Víctor Carvajal Ortega, Manuel Betancur y Gabriel Congote, y como secretario general fue elegido Gabriel Aramburo. Como órgano del movimiento se anunció la aparición del semanario El Clarín, que estaría bajo la dirección de Juan Roca Lemus, José Mejía Mejía y Víctor Carvajal Ortega. Mientras tanto, fungiría como vocera la revista Tradición. Durante las primeras reuniones se estudió la posibilidad de convocar a un Congreso Nacional de derechas en el mes de noviembre en Medellín, que contara con la participación de la juventud conservadora de todo el país. Haz Godo aprobó una proposición de saludo a Laureano Gómez y al general Pedro J. Berrío, "los más cimeros jefes de la oposición".


José Mejía Mejía, el destacado ideólogo de Jerarquía, pasó a hacer parte de Haz Godo. Se sentía a sus anchas y tenía todos los valores necesarios para iluminar a esa agrupación. No hizo otra cosa que trasladar a la nueva tolda sus prédicas de Jerarquía. Incrustó entre los pilares del nuevo edificio el decálogo ideológico denominado entonces Posiciones y proposiciones. Se estableció así el vaso comunicante entre una agrupación y otra: Página universitaria (1929), Jerarquía (1935) y Haz Godo (1936).

En las tres, Mejía Mejía contó con la supervisión y colaboración de Álzate Avendaño. Ambos personajes se sentían trabajando en la misma dirección. Por eso, al final de la plataforma del nuevo movimiento, Mejía anotó lo siguiente:

« Gilberto Álzate Avendaño y el autor de estas líneas establecieron desde el año de 1931 una nueva modalidad mental en el partido. Gestores, animadores e iluminadores de una briosa gesta derechista, nuestras actuaciones casi pudiéramos decir que carecían de acústica, el partido estaba sumido en la sensibilidad gobiernista del imperio hegemónico. Inteligencias insulares como la de Álzate Avendaño y la nuestra abrieron el desbrozamiento de una agitación dura y cuajada como la que ahora contemplamos. Las premisas de aquella época, edificadas casi contra el coro de nuestra pusilánime generación, forman e integran el estatuto mental de estos días.

Sobre nuestros hombros quedan estos atrevidos mandamientos. La responsabilidad es corajudamente de los que en sangre y espíritu podemos responder por la tremenda sinceridad de estos principios. »

El respaldo de El Colombiano a Haz Godo fue inmediato. Mejía Mejía reanudó allí su columna "Rúbrica" con brío, y contó incluso con el espacio de la editorial para difundir y ampliar la voz del nuevo movimiento. "Convención Nacional Goda" fue el titular de un editorial suyo aparecido en septiembre 12 de 1936. Allí, el ideólogo, ubica a una supuesta extrema izquierda colombiana como la contraparte de Haz Godo. Según escribía, a esa fuerza política y beligerante debe oponerse otro estilo, distinto del lírico, del poético. Testigo de la vocación poética y literaria del conservatismo, pensaba que si no se cambiaba era imposible que el partido reconquistara el poder, de ahí que fuera necesario cambiar de táctica. Se hacía necesario ser diáfanos: « Las nuevas generaciones derechistas deben buscar al hombre anónimo y no al intelectual engreído y melindroso. Descender a la plaza pública para correr tras la muchedumbre que espera un programa de certezas. »


Mejía invitaba a « operar con la materia prima de la restauración nacional », que eran las masas conservadoras, pero sin manifiestos literarios, sino con la acción: « la tremenda realidad de los brazos en movimiento ». Convocaba a olvidar al hombre pusilánime que es el de letras, « debilitado por las fruiciones mentales sin haber levantado nunca el músculo para la acción ». Esa era la propuesta del principal ideólogo de Haz Godo para la convención, que se programaba con el fin recibir en Antioquia a las juventudes godas de todo el país. Declaraba a ese departamento fortaleza derechista y confiaba que de allí salieran los índices de restauración que se necesitaban « en la hora presente ». Culminaba con un llamado: « Lancémonos a la acción sin ningún exordio de estrofas. Las masas godas y católicas nos están esperando ».

Mejía Mejía y con él, Haz Godo, querían que el conservatismo acogiera sus puntos de vista, que eran los del fascismo: « Es una verdadera impertinencia retórica creernos ubicados en el subsuelo de los principios fascistas que rigen hoy día la vida de otros pueblos [...] El Haz Godo aspira precisamente a una adaptación rigurosa de las ideas con los hechos y a que el partido conservador estruje la historia con una doctrina de su altura ».


Haz Godo se organizaba a toda prisa. El epicentro del movimiento era Medellín. El desenlace de la guerra civil española a favor de su manera de pensar los empujaba. En la oficina del movimiento, la misma de la revista Tradición, ubicada en la pieza 14 del Edificio Comercial, en el centro de la ciudad, al tiempo que los jóvenes se inscribían firmaban una declaración de adhesión al Gobierno provisional de Burgos, considerado « restaurador de la civilización española amenazada por el bolcheviquismo ». Se configuraron las asesorías: orientación social, conexiones, organización y estatutos, movilización, fondos, propaganda, universitaria, empleados, y se anunció la creación de las asesorías obrera y campesina. Todas estaban integradas por hombres probados en la militancia de la derecha. Juan Zuleta Ferrer y Abel Naranjo Villegas hacían parte de la asesoría de orientación social, Juan Roca Lemus de la de conexiones, Jorge Luis Arango de la de fondos y Mejía Mejía de la de propaganda. La asesoría de movilización acordó iniciar la formación de una brigada compuesta por mil hombres distribuidos en diez brigadas, lo mismo que una milicia infantil y una retaguardia goda. Era un liderazgo masculino; las mujeres aparecerán más adelante. Adiario, el movimiento emitía boletines de información de generosa recepción en las páginas principales de El Colombiano, que, además, publicaba entrevistas a sus impulsores. El entusiasmo era delirante, todo el mundo proponía iniciativas: que el carné debía llevar foto, que se publicara una página especial en un diario, que se convocara a una convención de las juventudes de derecha de los países de la Gran Colombia, que se organizara una brigada de voluntarios para que defendiera al Partido Conservador.


En noviembre estaba en plena marcha el Haz Godo femenino. Juan Roca Lemus, se dirigió a un auditorio de trescientas mujeres, que se reunieron para escuchar la misión histórica que les correspondía llevar a cabo en la organización: el culto a los héroes. 'Rubayata' les habló de una Colombia del pasado que había sido bolivariana, augusta y aristocrática. Las invitó a jugar un papel definitivo en un momento de nivelación de clases sociales como el que se vivía. Ellas, el primer elemento nacional, debían mediar para conservar lo que quedaba del espíritu aristocrático de la sociedad de ayer, evitar, en fin, los desmanes propios de este proceso. Anotaba el célebre 'Rubayata' que hordas cafreras se habían regado por el mundo fusilando imágenes santas, blasfemando contra Dios y contra el sentido vigoroso de la patria, clamando por leyes que desnivelaban la moral del hogar, creando ambiente de libertinaje y vandalismo. Las consideró predestinadas y en esa investidura las llamó a infiltrar el sentimiento católico en las fábricas, en las usinas, en los talleres; a que enseñaran sentencias de moral. « Las patrias en donde el sentimiento nacionalista no existe se derrumban », decía, por eso las mujeres de Haz Godo trabajarían en esta dirección: « Entronizad en vuestros hogares, ojalá en acto trascendental, la imagen de Bolívar, para que quede frente a la estampa sacrosanta del Señor. Ayuntados así la fuerza divina y la fuerza nacionalista, la patria va ganando en salud ». En el esquema del ideólogo de Haz Godo, las mujeres de la organización debían estar junto a las mujeres trabajadoras « enseñándoles quién fue el Libertador, quiénes los demás proceres, quiénes las heroínas que trazaron paradigmas que vosotras vais a seguir ».


La conversión de Álzate en un personaje de primera línea en el Partido Conservador hacía que su papel en el movimiento de las derechas fuera atenuado. Más bien se le veía como representante de estas en el partido. De hecho, su llegada al Directorio Departamental era producto de su trabajo como organizador de masas. Esa parecía ser la estrategia. Pero Álzate estaba ahí, influyendo, haciendo conferencias, dando pautas sobre las tácticas del movimiento y sobre sus programas. Haz Godo se pensaba como la parte que necesitaba el conservatismo para reanimarse y prepararse para la reconquista del poder. Reconquistado este gracias a tal estrategia, los nacionalistas se convertirían en los hombres del nuevo gobierno. Decía uno de sus militantes: « El Haz godo es una legión de ataque del conservatismo. Este es el todo, aquel es una parte. Lo que puede ocurrir es que la parte se confunda con el todo. »


Se trataba, además, de otra estrategia: la suya propia para escalar las posiciones dentro del partido y dentro, también, de la sociedad colombiana. Reconocían, sin embargo, los ideólogos de Haz Godo la presencia de Álzate en el movimiento. Era como si estuvieran trabajando para él. Según Abel Naranjo Villegas, Álzate era el hombre predestinado. Así lo afirmaba al explicar que la causa que había originado el movimiento era la amenaza soviética que se cernía sobre el país y el bárbaro régimen liberal que no hacía nada por evitarlo. Decía queÁlzate sentía « la urgencia de acomodar a nuestra derecha en la dirección universal y ha buscado el roce con núcleos de intelectuales que en todo el país hagan la promoción de los cuadros del conservatismo hacia los climas de heroicidad que la época y el régimen están solicitando para responder a su desenfrenada insolencia ». Sostenía Naranjo que se trataba por entonces de un núcleo de intelectuales universitarios interesado en darle uso al godismo como hecho histórico. Eran pocos, sí, y en ellos pesaba la influencia de Cristo y del cristianismo. Tal como ellos había empezado Cristo, con apóstoles, y era justamente la acción lo que había convertido al cristianismo en un inmenso rebaño: « Desempeñamos el papel de Bautistas pero confiamos en nuestro oficio mesiánico porque tenemos seguridad de que el que ha de ser está ya entre nosotros. Vamos a prepararle el escenario ». Sin duda, se trataba de Álzate.

Más que proponer otra lectura de la historia de Colombia, Haz Godo intentaba reafirmar lo que consideraba era un legado y una ventaja: la tradición histórica. Se trataba de reforzarla, de volver sobre ella y gracias a ella ganar prosélitos. Así lo expresaba el secretario de la organización:

« Nosotros, los jóvenes que queremos un estado de cosas mejor dentro de nuestra armonía histórica y dentro de una concepción católica y conservadora del Estado, predicaremos al electorado nacional de una manera fiel todo el contenido espiritual del pensamiento de Bolívar, procurando ante todo adaptarlo a su espíritu y a sus verdaderas concepciones políticas. Vamos a ser verdaderos exégetas de politica histórica para armonizar y contemporizar las concepciones sociales de ahora con las del vidente Simón Bolívar, padre de la Patria. »

A su turno, Mejía Mejía llamaba a que el Partido Conservador estrujara la historia con una doctrina a su altura, y apuntaba: « El pasado es el mejor alimento del presente. Nosotros no lo desechamos. » Y a nivel externo, como ya lo hemos afirmado, la nueva propuesta consistía en introducir al país el modelo del Estado corporativo, « que es el que mejor consulta los intereses de los pueblos », decía el secretario general repitiendo lo que sus pares también formulaban. Gabriel Aramburu, que por algo ocupaba ese alto rango entre los jóvenes nacionalistas:

« La estructura de corporaciones por profesiones u oficios en que todos son técnicos y conocen por sí mismos sus problemas, sería una formación ideal del Estado [...] El actual parlamento podría ser reemplazado por Cámaras profesionales en las que sólo tuviesen votos consultivos los respectivos cuadros técnicos sin considerar su origen social o su antigua extracción política. »

Juan Roca Lemus, intelectual de prestigio que, como ya sabemos, firmaba su columna "Periscopio" de El Colombiano con el seudónimo de 'Rubayata', se convirtió a finales de septiembre en el presidente del Consejo Supremo de Haz Godo. Un ciclo de conferencias, donde se anunciaba la participación de Álzate con una ponencia sobre la política, daría inicio a la creación de una escuela de formación política. Las primeras conferencias versarían sobre el proceso de la guerra civil española, justamente en momentos que los nacionalistas estaban próximos a coronar la victoria. En octubre continuó en firme la organización de Haz Godo. La asesoría obrera entró en plena actividad. Se inventaron una cinta azul para distinguir a todas las personas que se inscribían y se puso en marcha una agresiva campaña para recolectar fondos para el movimiento. Un manifiesto de adhesión dio inicio a la asesoría de la mujer goda. Gilberto Álzate Avendaño iba y venía de Manizales a Medellín. Estaba de lleno en la configuración del movimiento nacionalista. El 14 de octubre participó en las deliberaciones donde el Consejo Supremo aprobó el 'Plan bienal' que trazó el itinerario del movimiento en tres periodos: agitación, organización y movilización.


En el primero se intensificaría la matrícula de los afiliados y se promovería con ahínco el nuevo espíritu militante dentro del partido en ciudades y campos; en el segundo se verificaría el encuadramiento en vanguardias juveniles y formaciones de adultos con potencialidad de choque; y en el tercero se procedería a movilizar los efectivos de Haz Godo en la lucha política contra el régimen. Álzate intervino sobre los prospectos tácticos y programáticos del movimiento. La reunión saludó la aparición del primer número de Clarín, el semanario de la organización, que estaba bajo la dirección de Roca Lemus y José Mejía y Mejía. Se aprobó la convocatoria de un concurso para escoger la letra del futuro himno del movimiento, y como escudo se adoptó el mismo de la Acción Nacional Derechista, con el Libertador enmarcado en la cruz latina, y se aprobó también el saludo a la romana, con el brazo en alto. Finalmente, Álzate, que se aprestaba para viajar a Manzanares a una concentración política fue despedido con efusión. Sus aconsejados hicieron votos por el pronto regreso del caudillo y por el éxito de sus empresas políticas.


La aparición de Clarín, como era de esperarse, produjo satisfacción en la comunidad derechista. Diario del Pacífico, donde los jóvenes nacionalistas del Valle del Cauca gozaban de la página universitaria Fe y Doctrina, se expresó así :

« Con un saludo romano recibimos al nuevo colega de Antioquia. Desde aquí seguiremos fervorosos todas sus afirmaciones en favor de los principios derechistas. »

Página Universitaria estaba dirigida por Gustavo Salazar García y contaba con la participación de Elias Salazar García, Hernando Olano Cruz, Luis Carlos Valencia y Gerardo Rojas Bueno.

Mientras tanto, Fernando Gómez Martínez, director de El Colombiano, legitimó las actividades de Haz Godo. Repitió y ratificó lo que sus ideólogos venían diciendo: que equipaba al conservatismo de los elementos de lucha que le estaban siendo indispensables, que le estaban cambiando la psicología al partido para adaptarlo como partido oposicionista, oprimido y aislado.

Gilberto Alzate Avendaño, sengún escribía Hernando Téllez: « ...No se cree un orador ni un escritor. Pero asegura que habría podido ser lo uno y lo otro, de primer orden, si Dios no le hubieran asignado la tarea del caudillo político destinado, de acuerdo con su mismo testimonio, irremediablemente al poder. Considera que ese destino sufrió una lamentable, pero eventual frustración, con motivo de la derrota de las armas alemanas... Su inmediato porvenir político, en ese entonces, y el de Adolf Hitler, se hallaba, según asegura, ligados en el tiempo y en el espacio... El triunfo de Alemania, habría sido el triunfo de las derechas en el mundo. Y en el mundo estaba Colombia y en Colombia estaba Alzate »

domingo, 15 de noviembre de 2009

Los Leopardos "inicios del fascismo Colombiano"


Durante los años de 1920 Colombia estaba sufriendo grandes cambios tanto políticos como sociales, en el espectro político se estaba dando el surgimiento del socialismo en el país, con el crecimiento tanto de las obras públicas como a su vez de las principales ciudades. Bogotá, se comenzó a expandir y se dio un proceso de surgimiento de las clases medios y asalariadas.

Dado este contexto existieron dos generaciones enfrentadas, la de los "centenaristas" compuesta por los políticos que se habían consagrado el siglo pasado y la de los "nuevos" en la cual se encontraban principalmente las juventudes dentro de las nuevas ideologías que estaban surgiendo en ese momento. En un principio la mayoría de los nuevos se encontraba dentro del socialismo, pero surgieron "los leopardos" dentro del partido conservador, con un discurso que tenía una clara herencia maurrasiana, nacionalista y católica.

El movimiento también se puede llegar a vincular a otros movimientos fascistas en Latinoamérica como lo fueron, la Acción Integralista Brasileña.

Los Leopardos, del cual hicieron parte cinco privilegiados del talento, la pluma y la elocuencia: Eliseo Arango, José Camacho Carreño, Joaquín Fidalgo Hermida, Augusto Ramírez Moreno y Silvio Villegas.

Durante el gobierno del general Pedro Nel Ospina irrumpen Los Leopardos. De los bancos universitarios saltan vehementes a la palestra política. A raudales, levantan sus voces de inconformidad y sus gestos de rebeldía contra el orden político existente. El grupo fue bautizado por Augusto Ramírez Moreno, "en memoria de los ágiles y combativos leopardos."

Se refiere que un día, luego de una acalorada asamblea estudiantil en la que Eliseo Arango, Fidalgo Hermida y Silvio Villegas se habían enfrentado con lucimiento a Gabriel Turbay y a Hernando de la Calle, Ramírez Moreno les dijo: "Ustedes se tienen que bautizar". Deben adoptar un nombre de guerra, algo que dé la sensación de agilidad, de fiereza, `los leopardos'. Más adelante, en sus autobiografías que también llevan por nombre Los Leopardos, Ramírez Moreno afirma: "Jamás resonó en Colombia un grupo como el que yo bauticé. No habrá otro que pueda comparársele jamás porque la época moderna ha olvidado el milagro". Y así aconteció. Sus palabras bautismales fueron proféticas. Hasta el sol de hoy, con muy contadas y esporádicas excepciones, la elocuencia ha venido a menos en el parlamento, en la plaza pública y en las academias.

"Los Leopardos --escribe Silvio Villegas-- tratamos de renovar el viejo programa conservador, la oratoria política y la literatura nacional... Por primera vez, en muchos años de historia patria, un grupo juvenil reclamaba su jerarquía intelectual política, quebrantando la costumbre de que únicamente el coro de los ancianos, podría dirigirse con autoridad a su partido y a la nación".

En el atardecer de su vida, Eliseo Arango hizo esta recordación: "Lo que nos animó en grupo fue el prejuicio, muy difundido en la universidad, de que las ideas conservadores eran atrasadas, mandadas a recoger. Queríamos, entonces, darle una fisonomía intelectual al Partido Conservador presentándolo como amigo del progreso, de la cultura, de la civilización... Como grupo, fuimos muy solidarios, indudablemente. Eso no significa que tuviéramos todos el mismo concepto sobre los hombres, los hechos, las ideas. Teníamos nuestras diferencias, pero sabíamos zanjarlas".

A su vez, Camacho hace esta definición: "Cinco mozos locuaces, de ambición, que leíamos pensamiento tradicionalista y católico. Fuimos así labrando un concepto autocrítico y fuerte de la política".

Efectivamente, los Leopardos se habían nutrido con la lectura desaforada de las obras del Carlos Maurras, León Daudet, Mauricio Barrés, Bourget, Hipólito Taine, La Play, el cardenal Mercier y Georges Goyau, reaccionarios en ciencia política y revolucionarios en ciencia social. Y habían afiliado sus garras ideológicas y oratorias en las fuentes de la "Encuesta sobre la Monarquía", que fue la Biblia de la "Acción Francesa". De aquí surge el temprano Manifiesto Nacionalista que, en mayo de 1924, suscriben Villegas, Camacho Carreño y Arango. Desde entonces los congregó la doctrina. En esta forma, como lo expresó Camilo Barrera Vargas, en páginas acerbas, "Los Leopardos han querido importar a las luchas políticas de Colombia la agresividad explosiva y fanática de los monarquistas franceses".

Del cercado ajeno, aunque son múltiples, traemos estas contadas apreciaciones:
Juan Lozano y Lozano dice: "Vivieron Los Leopardos una época agitada de grandes alternativas y de frustradas expectativas nacionales, pero más parecen haber sido víctimas de las circunstancias que dueños de la situación. Desempeñaron su papel de rebeldes con cierto olímpico masoquismo, con altivez y con elegancia un tanto inútil, pero en todo caso con ejemplar desprendimiento y con encendido patriotismo".

Jesús Zárate Moreno, a raíz de la muerte de Camacho Carreño, expresó: "La verdad sobre los Leopardos es dura, casi cruel. A la luz, o a la sombra --como gustéis-- de la justicia, Los Leopardos aparecen tan inútiles como brillantes. Ese grupo de tan inmarcesible valor, si hubiera enderezado sus pasos hacia algo menos etéreo y menos falaz que los períodos florilunados, hubiera terminado dirigiendo los destinos de esta República fácil. Otra vez la retórica ha guillotinado las mejores ilusiones de la Patria... A los Leopardos hay que honrarlos como curiosidades del jardín biológico de la inteligencia..."

En tiempo más reciente, Fernando Uribe Restrepo los considera de este modo: "Inteligentes, ingeniosos, preparados académicamente como pocos de sus contemporáneos y dedicados con éxito a la vida pública, ocuparon puestos de privilegio en la prensa, en el Congreso, en las tribunas y en los directorios políticos..."

A Fernando González se le atribuye esta ingeniosa clasificación gramatical: Eliseo Arango es el sustantivo; Silvio Villegas, el adjetivo; Camacho Carreño, el verbo; Ramírez Moreno, la interjección.

Personas casi de fábula, lo realmente cierto es que Los Leopardos brillaron con luz propia en el ámbito de la inteligencia; arremetieron con lenguas de fuego contra el régimen conservador en su decadencia y contra el gobierno de Olaya Herrera y la República Liberal del presidente López Pumarejo; derrocaron ministros; libraron recias batallas en el Congreso de la República y en las asambleas departamentales; lanzaron rayos y centellas contra Laureano Gómez y su "disciplina para perros", sobresalieron en sonadas justas académicas, en la diplomacia, en el foro y en la tribuna pública; llamaron la atención de la opinión y fueron ovacionados hasta el delirio por las muchedumbres. En fin, Los Leopardos constituyen un apasionante capítulo de nuestra historia política.

Con estos antecedentes, tracemos ahora sí el perfil de Los Leopardos: únicos y originales, vivaces e imaginativos, luchadores y elocuentes. Aunque paradójico, es preciso decir que, en realidad. los cinco Leopardos fueron cuatro, por cuanto Fidalgo Hermida se apartó del grupo al poco tiempo de haber comenzado la batalla. Ausente de los comentarios periodísticos y de las crónicas políticas, poco o nada se recuerda de su vida. Por lo tanto nos limitamos a transcribir lo que de él dice Silvio Villegas: "Joaquín Fildago Hermida fue nuestro accidental compañero. De inteligencia penetrante y ordenada, de certera visión política, le faltaron ambición y voluntad. Amaba el ocio apetecido, la calma de los dioses. Nunca hizo un esfuerzo persistente, ni se lanzó a la aventura. Lo devoró la burocracia, más temible aún que el alcohol de la pobreza. Tenía el don de consejo y se consagró a estimular y servir a sus impacientes compañeros".


ELISEO ARANGO

Nació en Bagadó (Chocó) en abril de 1900 y murió en Bogotá, el 17 de diciembre de 1977. Cursó el bachillerato en el Instituto Universitario de Caldas, en Manizales. Fue compañero de Silvio Villegas y juntos continuaron los estudios de derecho en la Universidad Nacional. Viajó a Francia y en la Sorbona se especializó en ciencias económicas y sociales. Lector omnívoro --observa Villegas-- conoce diversas literaturas y se pasea por varios continentes de la cultura. Sus compañeros de grupo lo llamaron El Profeta, "porque sabe y dice con anticipación la hora exacta de la caída de todo gobierno indigno".

Fue catedrático, parlamentario, ministro de estado, diplomático y, en plena juventud, secretario del maestro Guillermo Valencia, durante la segunda campaña presidencial, en 1930. El presidente López Michelsen lo condecoró con la Cruz de Boyacá.

"Eliseo Arango --escribe Antonio Alvarez Restrepo-- fue la inteligencia temperada de su grupo político. Sutil y agudo, su actividad predilecta ha sido la de explorar las tesis y las doctrinas que ha encontrado en sus lecturas innumerables... Escucharle en una de sus exposiciones sobre temas que le han apasionado es asistir a un espectáculo fascinante. Arango sabe descomponer las imágenes y describir el contorno de las ideas en forma tal que el interlocutor pueda apreciarlas como si las viera a través de un caleidoscopio encantado. Letrado hasta los tuétanos su capacidad para juzgar un autor, un libro, un discurso, es asombrosa... Fue un orador impecable. Sobrio, sereno, razonador, elegante". No obstante todas estas cualidades, Eliseo Arango no dejó escrita la obra propia de sus talentos y conocimientos.

JOSE CAMACHO CARREÑO

De Bucaramanga, nacido el 18 de marzo de 1903, y muerto en Puerto Colombia, 2 de junio de 1940, dio comienzo a sus estudios en el Gimnasio Moderno de Bogotá. Luego los continuó en el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario, en donde recibió el diploma de bachiller. En la Universidad Nacional optó al título de doctor en derecho y ciencias políticas, y fue su presidente de tesis (un ensayo sobre las pasiones y la premeditación) Miguel Abadía Méndez, presidente de la República, quien pidió al jurado calificador la aclamación para el graduando.

Desde muy temprana edad, Camacho Carreño enriqueció su precoz inteligencia con la lectura de los clásicos castellanos. El lenguaje cervantino le fue familiar al rayar las primeras lumbres de su adolescencia y desde entonces hizo gala de un prodigioso don de vocalización. Para asombro de maestros y escolares, las dotes del consumado orador y del castizo escritor se anunciaban con rasgos inconfundibles. En sonado concurso celebrado en el Gimnasio Moderno, con motivo del tercer centenario de la muerte de Cervantes en 1916, ganó el primer premio entre lo alumnos de su clase, con una página que fue calificada de extraordinaria: "De la más estupenda aventura que puso pavor en el corazón de Sancho y aun en el de su amo". El autor apenas había entrado en los trece años de su edad.

Desde 1924 colaboró en El Nuevo Tiempo, al lado de las plumas de Marco Fidel Suárez, Guillermo Valencia, José Restrepo y tantas otras que fueron honra y prez del periodismo colombiano. Más tarde fue asiduo colaborador de El Tiempo. Sus mejores ensayos, escritos polémicos y discursos, ocuparon sus columnas. Don Marco Fidel, con toda su autoridad, no tuvo a menos cruzar sus aceros con Los Leopardos, a quienes amonestó y corrigió pero concedió altísima beligerancia. Entre ellos, el predilecto entre los del grupo fue Camacho Carreño. Quién lo creyera, este inquieto estudiante de jurisprudencia en los claustros de Santa Clara, fue el inspirador de los Sueños de Luciano Pulgar: "El fue quien me animó a que escribiera, a lo cual asentí, movido por las reflexiones que supo hacerme. Aunque no ha terminado sus estudios, noté desde luego en el joven Camacho Carreño precocidad de buen juicio y discreción, pues me habló desde nuestra primera entrevista como hombre hecho y formado..." Así lo reconoce el llamado "presidente paria".

Elegido diputado y representante al Congreso para el bienio de 1929 a 1931, asiste primero a la Asamblea de Santander y luego ingresa a la Cámara de Representantes, de la que fue dos veces presidente. En su seno desplegó una actividad preponderante y terció en duelos oratorios de inolvidable memoria. Famosos entre todos ellos fueron los librados con Antonio José Restrepo y los que tuvieron lugar con motivo de la acusación al ministro de Guerra, general Ignacio Rengifo.

En 1932 fue designado por el presidente Olaya Herrera como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de nuestra patria ante los gobiernos de la Argentina y el Uruguay. Al año siguiente acude a Montevideo como delegado nuestro a la VII Conferencia Internacional Americana, inaugurada por el presidente Roosevelt, de lo Estados Unidos. En aquel histórico acontecimiento, la elocuencia del Leopardo se dejó escuchar, apreciar y admirar. En las postreras deliberaciones, habiéndose erigido a Lima como sede de la próxima conferencia y por razones de los hechos allí ocurridos en ofensa y gravio de Colombia, su figura se irguió ensoberbecida para sentar su protesta. Se refiere que un día Camacho Carreño fue invitado a dictar una conferencia en el paraninfo de la Universidad de Montevideo y que, al terminar su discurso, los estudiantes, fuera de sí, se avalanzaron sobre la tribuna, se apoderaron del orador y lo sacaron en hombros por la populosa avenida 18 de Julio, arteria principal de esa metrópoli.

En fin, todos cuantos conocieron y escucharon a este verdadero coloso de la elocuencia afirman al unísono que fue el primer orador de su tiempo y de muchos otros tiempos. Se ha dicho, así mismo, que Camacho Carreño resumió entre nosotros las más perfectas virtudes del auténtico tribuno; el gesto, el ímpetu, la idea, la palabra, la voz, la acción, la estampa humana. En fin, todos cuantos han escrito --que no son pocos--, con autoridad y donosura, sobre este iluminado del verbo están acordes en destacarlo como una de las más grandes figuras de la oratoria. Mejor dicho, el príncipe de la elocuencia colombiana.

A raíz de su muerte, ocurrida como una tragedia antigua en el seno del mar, Ramírez Moreno le dirigió una carta a la madre del infortunado Leopardo, en la que le expresa: "José era una genio, señora. Su cabeza fue un mundo sideral y las hebras de su pelo eran estrellas. Intuía y analizaba con igual empuje y con idéntica eficacia. Como tribuno jamás oí nada semejante: su palabra era líquida llama unas veces y en ocasiones un bastión. La inteligencia en Colombia se estremece porque la muerte de José la sacude como un terremoto".

Del escritor quedan sus libros El último Leopardo y Bocetos y paisajes. En Buenos Aires, rescató y publicó con un magnífico prólogo las Memorias de Florentino González. Y en Bruselas, donde desempeñó la secretaría de nuestra Legación, para obtener la licenciatura en ciencias económicas, publicó la que fue su tesis de grado: Reflexiones económicas (1929).


AUGUSTO RAMIREZ MORENO

Nació en Santo Domingo, Antioquia, el 23 de noviembre de 1900 y murió en Bogotá 19 de febrero de 1974. Cursó estudios secundarios en el Colegio Nacional de San Bartolomé y profesionales en la Universidad Nacional de Bogotá, donde obtuvo el título de doctor en Derecho y Ciencias Políticas y Sociales. Desde sus días de estudiante irrumpió en las actividad políticas y dio muestras de una singular elocuencia.

Orador de muy peculiares cualidades, Ramírez Moreno sobresalió por la fogosidad de su verbo y por la fuerza de sus convicciones. Fue político y parlamentario de larga trayectoria. Fue, así mismo, miembro del Directorio Nacional Conservador, ministro de Gobierno y diplomático.
Gonzalo Canal Ramírez resalta el supremo atributo de que hizo gala Ramírez Moreno y nos coloca frente a frente de quien un día tuvo el coraje de hablar en la Cámara de Representantes en defensa de Laureano Gómez, "ante las pistolas tendidas de sus enfurecidos adversarios": "Augusto, ante todo, era un "leopardo". Ninguno de los de su grupo le ganó en felinidad. Ni Silvio Villegas con la lírica y el oro puro de su prosa, ni Eliseo Arango con la cristalinidad de su raciocinio, ni siquiera ese emperador de la elocuencia que fue José Camacho Carreño. Augusto era felino y rampante por derecho propio hasta en sus gestos, sus pestañas, su nariz, el ademán de sus manos, el brillo de su mirada, su personalísimo estilo de tigre de Bengala en acecho y el altanero cascabeleo de su altanería y altivez que jamás podrá confundirse con lo que quienes no lo conocieron imputaban a vanidad".

Dos líneas de uno de sus admiradores, condensan todo el periplo de orador "fulgurante", su apropiada calificación: "Al acabar de oírlo, sentí que sobre mí habían pasado los cuatro jinetes del Apocalipsis".

El orador que despertó estas admiraciones y creó una verdadera mística en las multitudes, un día reclamó con razón en el seno de una convención conservadora "su derecho a dirigir la colectividad con el estandarte de la locura". ¿Para qué más? Era ciertamente el político y el tribuno que tuvo a Disraeli como su modelo predilecto.

En este punto, imposible no recordar la página titulada El ocaso de una generación brillante, de la pluma de Carlos Lleras Restrepo, nada menos, en la que considera a Ramírez Moreno, el más "leopardo" de Los Leopardos: "Era el más Leopardo, hasta en lo físico: con sus movimientos felinos y sus gestos nerviosos, con las frases que soltaba como un zarpazo. Fue también el más combativo hasta el final y el que escribió la historia del grupo. Utilizó la altanería y el desdén como arma en las controversias parlamentarias, en la prensa y las conversaciones privadas... Amó a Colombia con delirio y, como Villegas, encarnó toda una larga etapa de nuestra vida política... Ahora hacen falta en el panorama nacional personajes de esta clase; el vacío se nota. Con el leopardo más leopardo se enterró una leyenda, pero también una historia verdadera de valor civil y de arrogancia ciudadana".

Ramírez Moreno nos legó varios libros, "escritos con una gracia y una originalidad inimitable": Episodios, El político, Los Leopardos, Una política triunfante, El libro de las arengas y Biografía de un contrapunto, entre otros.


SILVIO VILLEGAS

Nació el 19 de marzo de 1902 en Manizales y falleció el 12 de septiembre de 1972 en Bogotá. Desde muy joven enfiló sus pasos al campo de la política, actividad que mantuvo con entusiasmo y combatividad durante la mayor parte de su vida. Fue miembro del Concejo de Manizales, diputado a la Asamblea de Caldas, representante a la Cámara y senador de la República en diversos períodos. En alguna ocasión formó parte de la suprema directiva del partido conservador, colectividad en la que militó y desempeñó papel preponderante, principalmente como tribuno popular y orador parlamentario.

Lector infatigable desde la adolescencia, casi desde su niñez. Homero, Esquilo, Sófocles, Platón, Cicerón, Virgilio, Horacio, Ovadio y los clásicos españoles fueron, entre otras, sus lecturas predilectas. Y sus autores favoritos de la literatura francesa: Hipólito Taine, Renán, Bourget, Gourment, Barrés, Daudet, Maurras y los poetas simbolistas y decadentes. Sin embargo, Goethe constituyó su mayor admiración humana y su máxima predilección. Su devoción se revela en las páginas de La imitación de Goethe, libro llamado con acierto"el brevario de sus elaciones estéticas". En la formación política del Leopardo, Nietzsche tuvo una decisiva influencia. Cada uno de los signos mágicos de Zaratustra -dice- era una invitación a volar sobre las más altas cimas, un exigente deseo de perfeccionamiento, un estímulo permanente a la voluntad de dominio.

"Silvio Villegas -escribe con acierto Uriel Herrera- es una de las personalidades intelectuales mejor integradas, más completamente dotadas. De milagrosa memoria tiene el don de no olvidar nada y recordarlo todo. Su imaginación es una viajera cósmica de vuelos extraterrestres... Su paradoja política consiste en que nunca ha ejercido el poder, pero es de los que más han gobernado".

Ciertamente, poseedor de una brillante inteligencia y de una vasta cultura, Villegas sobresalió como escritor fecundo, erudito y afortunado. Fue, además, dueño de una prosa artística y muy rica en imágenes, tonos y matices. La canción del caminante es una de aquellas obras que persuaden la inteligencia, cautivan el espíritu y seducen el corazón. En nuestro sentir, esta "fina obra de orfebrería del alma" es perdurable.

Este Leopardo se distinguió, así mismo, como periodista de pluma ágil, combativa e infatigable. En este ámbito dirigió con vocación y consagración La Patria de Manizales, en los albores de su juventud; El País de Cali y El Debate y La República de Bogotá.

De su experiencia política recordemos los libros: Imperialismo económico, De Ginebra a Rio de Janeiro y No hay enemigos a la derecha. El Hada Melusina, cartas de amor y pasión fue su obra póstuma. Unas cartas que, según Otto Morales Benítez, su prologuista, nos acercan y nos despiertan sublimes pensamientos, haciendo estremecer el corazón.

Los Leopardos fueron un movimiento intelectual y político de carácter fascista que tuvo como principal incisión del partido conservador, representaron a su vez un amplio legado que llego a influir en otros miembros del partido tales como Gilberto Alzate Avendaño, su admiración por el fascismo, como a su vez sus propuestas corporativistas que se ven resumidas en la siguiente frase de Silvio Villegas, “Tesis: Capitalismo, Antítesis: Socialismo, Síntesis: Corporativismo.”

sábado, 3 de octubre de 2009

12 DE OCTUBRE, DIA DE LA HISPANIDAD

(celebrado desde 1926)

Hispanidad es término del español clásico, que a principios del siglo XX había ya caído en desuso. Pero en 1926 el sacerdote español Zacarías de Vizcarra propuso, en un artículo que publicó en Buenos Aires, que «Hispanidad» debiera sustituir a «Raza» en las celebraciones del doce de octubre. La celebración del doce de octubre como Fiesta de la Raza había sido propuesta en 1913 por Faustino Rodríguez San Pedro desde la organización Unión Ibero-Americana, y en 1918 alcanzó en España el rango de fiesta nacional con esa denominación. Denominación ampliamente utilizada de hecho en distintas Repúblicas americanas que habían reconocido también el 12 de octubre como fiesta nacional, sin nombre alguno o bajo otros rótulos.
El 15 de diciembre de 1931,
Ramiro de Maeztu, que había sido Embajador de España en Argentina en 1928 y 1929, abrió la revista Acción Española con un artículo titulado «La Hispanidad», que se inicia así: «'El 12 de octubre, mal titulado el Día de la Raza, deberá ser en lo sucesivo el Día de la Hispanidad.' Con estas palabras encabezaba su extraordinario del 12 de octubre último un modesto semanario de Buenos Aires, El Eco de España. La palabra se debe a un sacerdote español y patriota que en la Argentina reside, D. Zacarías de Vizcarra. Si el concepto de Cristiandad comprende y a la vez caracteriza a todos los pueblos cristianos, ¿por qué no ha de acuñarse otra palabra, como ésta de Hispanidad, que comprenda también y caracterice a la totalidad de los pueblos hispánicos?»


A lo largo de 1932 y 1933 Maeztu fue puliendo y popularizando su idea de la Hispanidad, que quedó consagrada en la primavera de 1934, cuando apareció su libro Defensa de la Hispanidad. Aunque no fue, por supuesto, el único que comenzó a utilizar el nuevo término: en 1927 Unamuno ya prefiere hispanidad a españolidad; en 1937 Antonio Machado habla en su discurso de clausura del Congreso Internacional de Escritores de Valencia como «un español consciente de su hispanidad»


El 12 de octubre de 1934, en el Teatro Colón de Buenos Aires, en la velada conmemorativa del «Día de la Raza» (denominación impuesta en Argentina por el uso, pues el decreto de 1917 que convirtió el doce de octubre en fiesta nacional argentina, firmado por el presidente Irigoyen, no menciona rótulo alguno), pronunció el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Isidro Gomá Tomás, un importante discurso, Apología de la Hispanidad, en el que la máxima autoridad de los católicos españoles, creado al año siguiente Cardenal de la Iglesia de Roma, se convertía en apologeta de la idea de la hispanidad defendida por Ramiro de Maeztu.


Y el 12 de octubre de 1935 ya fue celebrado en Madrid el día de la Hispanidad. A la española hora de las cinco de la tarde Ramiro de Maeztu pronunció un elocuente discurso en la Academia Española, sobre el descubrimiento y la colonización de América. Y con el título «El día de la Hispanidad» publicó un artículo en el número inaugural de Hispanidad, revista quincenal cuyo primer número está fechado precisamente el 12 de octubre de 1935. En el segundo número de esa revista puede leerse: «La conmemoración de la fiesta de la Hispanidad. Con gran brillantez se ha celebrado este año el día de la Hispanidad. Toda España se ha sumado a su conmemoración. Y no solamente en España. En América, ni qué decir. En cuanto al extranjero, allí donde existe un núcleo de españoles se han reunido y han brindado por la raza española.» (Hispanidad, nº 2, 1 noviembre 1935, pág. 26.) Ese mismo día de la Raza, en Sevilla, se inauguró el XXVI Congreso Internacional de Americanistas.


Un año después, en octubre de 1936, Ramiro de Maeztu, prisionero de la República en la cárcel de Madrid, fue asesinado sin juicio en una de aquellas tristemente famosas sacas. Pero su Defensa de la Hispanidad volvió a publicarse en 1938, en plena guerra civil española, y sus ideas se convirtieron en uno de los principales soportes ideológicos de quienes alcanzaron la Victoria y pudieron establecer la Paz sobre quienes entonces preferían convertir España en una república bolchevique satélite de la Unión Soviética. (Zacarías de Vizcarra volvió a España en 1937 y se convirtió en uno de los principales colaboradores del Cardenal Gomá, desde la Secretaría General de la Dirección Central de la Acción Católica Española, orgánicamente dependiente del Arzobispo de Toledo.)


No debe extrañar, por tanto, que incluso antes de alcanzarse la paz en España, en las celebraciones del doce de octubre se fuese generalizando en medios oficiales, desde muy pronto, la denominación Día de la Hispanidad o Fiesta de la Hispanidad, aunque, sobre el papel, el decreto de 1918, de Antonio Maura y Alfonso XIII, que denominaba Fiesta de la Raza a la fiesta nacional española, conmemorativa del descubrimiento de América, se mantuviera en vigor durante cuarenta años.


El 12 de octubre de 1939, Año de la Victoria en España, tras poco más de seis meses de postguerra, la celebración oficial del día de la Raza, presidida por Francisco Franco, tuvo lugar en Zaragoza, con una especial devoción a la Virgen en el día del Pilar, pero sobre todo como Día de la Hispanidad, símbolo de la nueva política interior y exterior que se propugnaba: «Las fiestas de la Hispanidad han tenido en Zaragoza un escenario incomparable. (...) El significado profundo de las fiestas fue la compenetración íntima del homenaje a la Raza y la devoción de Nuestra Señora del Pilar, es decir, el símbolo de la unión cada vez más estrecha de América y España. Chile participa con fervor en el homenaje que se rinde a la Hispanidad y se enorgullece de su origen y de sus firmes tradiciones hispánicas» (Germán Vergara D., Encargado de Negocios de Chile); «En los albores de la España Nueva, de la España Fuerte, de la España Grande, ha tenido lugar con más significación y solemnidad que nunca la Fiesta de la Raza. (...) El Ecuador, ante la significativa solemnidad de este día, no puede menos de sentirse íntima, profundamente unido a España en la ruta hacia el futuro enorme. Hacia la meta grandiosa y clara que expresa: 'Hispanidad'» (Juan F. Marcos Aguirre, Ministro Plenipotenciario del Ecuador); «El Caudillo de España ha instituido en Zaragoza, y el día del Pilar, la fiesta de la Hispanidad. En este primer año han acudido al llamamiento las naciones hermanas de Portugal y América Hispana. Todos han hecho su primer acto de afirmación hispánica junto al Santo Pilar de Nuestra Señora. El Caudillo, en un discurso histórico, ha proclamado, a los cuatro vientos, que la Virgen Santísima del Pilar es la Patrona de la Hispanidad.» (Pedro Altabella, «El Pilar y la Hispanidad», en El Caudillo, la Hispanidad y el Pilar, número extraordinario de la revista Letras, 1 abril 1940, pág. 209.)


En 1943 la celebración oficial en España del Día de la Hispanidad fue objeto de especial atención, por cuanto se vinculó a la reinauguración de la Ciudad Universitaria, destruida durante la guerra: Hoy , Dia de la Hispanidad, Con la inaguración de la Ciudad universitaria y el curso académico 1943-44, se celebra el Día de la Hispanidad.

Aunque, legalmente, el Día de la Hispanidad no alcanzó reconocimiento en la España del franquismo hasta 1958, cuando un decreto de la Presidencia del Gobierno de 9 de enero de 1958 estableció: «Dada la enorme trascendencia que el 12 de Octubre significa para España y todos los pueblos de América Hispana, el 12 de Octubre será fiesta nacional, bajo el nombre de Día de la Hispanidad.»


En 1981, tras la restauración borbónica y en vigor la Constitución española de 1978, el Real Decreto 3217/1981, publicado en el primer Boletín Oficial del Estado del año 1982, refrendó el doce de octubre como «Fiesta Nacional de España y Día de la Hispanidad».


Pero en 1987 la Ley 18/1987 (BOE 241/1897, página 30149), aunque ratifica –frente a quienes pretendían elevar de categoría la conmemoración del 6 de diciembre, Día de la Constitución de 1978– como festividad nacional de España el día asociado al Descubrimiento, y «establece el Día de la Fiesta Nacional de España en el 12 de octubre», prescinde de la denominación Día de la Hispanidad, término desprestigiado entre una progresía resentida y despistada que, en el mejor de los casos, estaba preparando las celebraciones del V Centenario sometida al yugo ideológico del «Encuentro».



Origen del nombre, concepto y fiesta de la Hispanidad
Por: Mons. Zacarias de Vizcarra

En varias oportunidades y en diversas revistas he aclarado conceptos inexactos o confusamente expresados que corren por los libros y la Prensa acerca de los orígenes históricos del nombre, concepto y fiesta de la Hispanidad, por atribuírseme a mí equivocadamente la invención material de ese vocablo, al mismo tiempo que se pasan por alto interesantes circunstancias históricas que señalan el punto de arranque del hermoso movimiento que se distingue con dicho nombre.


Fue mi gran amigo D. Ramiro de Maeztu uno de los primeros que me atribuyeron la creación del vocablo «Hispanidad» en su libro Defensa de la Hispanidad, publicado a principios de 1934. El ejemplar que me envió a mi residencia habitual de Buenos Aires lleva esta dedicatoria autógrafa: «Al Rev. P. Zacarías de Vizcarra, creador del vocablo 'Hispanidad' con la admiración y la amistad de Ramiro de Maeztu.» Y en la página 19 de la obra se lee: «La palabra se debe a un sacerdote español y patriota que en la Argentina reside, D. Zacarías de Vizcarra.»


El inolvidable Cardenal Gomá, en su famoso discurso del teatro Colón, de Buenos Aires, se refirió en términos parecidos al origen del vocablo: «Ramiro de Maeztu –dijo– acaba de publicar un libro en 'Defensa de la Hispanidad', palabra que dice haber tomado del gran patriota Sr. Vizcarra y que ha merecido el 'placet' del académico D. Julio Casares.» (Juan Gil Prieto, O. S. A., «La Sección Española del XXIII Congreso Eucarístico Internacional», Buenos Aires, 1934, pág. 425.)


En el número de febrero de 1936, la revista madrileña «Hispanidad» repetía la misma idea: «Mucho y bueno sabe D. Ramiro de Maeztu –escribía– de la fecunda labor que en la Argentina ha realizado y sigue realizando el autor de la palabra 'Hispanidad'.» Con frase más precavida, por recordar quizá alguna de mis aclaraciones anteriores, escribía así en su obra Ideas para una filosofía de la historia de España el docto catedrático D. Manuel García Morente: «¿Cómo designaremos eso que vamos a intentar definir y simbolizar?... Existe una palabra –lanzada desde hace poco a la circulación por monseñor Zacarías de Vizcarra– que, a mi parecer, designa con superlativa propiedad eso precisamente que la filosofía de la historia de España aspira a definir. La palabra aludida es 'Hispanidad'. Nuestro problema puede exactamente expresarse en los términos siguientes: ¿qué es la hispanidad?» (Signo, 23 enero de 1943).


Veremos en estas líneas cómo es más aceptable la frase del Dr. García Morente que las demás antes citadas, aunque quizá en alguna de ellas se habrá tomado «crear» en el sentido lato de «lanzar a la circulación», que admite explicación satisfactoria.


Antigüedad del vocablo material «Hispanidad»


Basta hojear los viejos diccionarios castellanos para encontrar en ellos esta palabra, aunque con diversa significación de la que ha recibido actualmente y con la esquela mortuoria de «anticuada». Así, por ejemplo, la quinta edición del Diccionario de la Academia, publicada en 1817, dice así: «Hispanidad, s. f., ant. Lo mismo que Hispanismo.» Y a continuación define así esta otra palabra: «Hispanismo, s. m. Modo de hablar peculiar de la lengua española, que se aparta de las reglas comunes de la Gramática. Idiotismus hispanicus.»


Tan antigua es esta palabra en su sonido material, que la encontramos en el Tractado de Ortographia y accentos del bachiller Alexo Vanegas, impreso en Toledo, sin paginación, el año 1531 y conservado como preciosidad bibliográfica en la Biblioteca de la Real Academia de la Lengua. «De los oradores –dice Vanegas– M. Tull. y Quinti. son caudillos de la elocuencia, aunque no les faltó un Pollio que hallase hispanidad en Quintiliano», &c. (segunda parte, cap. V).


Más aún: es probable que los romanos del siglo primero después de Cristo empleasen la palabra «hispanitas» (hispanidad) para designar los giros hispánicos del latín de Quintiliano, en el mismo sentido que el propio Quintiliano usa la palabra «patavinitas» (paduanidad) al hablar del latín, de Tito Livio. «Pollio –dice– deprehendit in Livio patavinitatem», es decir: «Polión encontró patavinidad (paduanidad) en Livio.» (De Institutione Oratoria, libro I, cap. V).


Pero date o no date del siglo primero la materialidad de la palabra «Hispanidad» lo cierto es que no tenía la significación que luego se le ha dado, y era además inusitada hasta en su acepción gramatical.


En resumen, esta es una celebración que nos concierne a todos aquellos que nos sentimos orgullosos de ser herederos de la cultura, tradición e idioma que nos identifica como hispanos; no podemos permitir que los resentimientos absurdos de otras personas oscurezcan el verdadero sentido y el orgullo de nuestra celebración, así que celebremos juntos esta fecha especial.

¡Feliz día de la Hispanidad a todos los hermanos blancos de Hispanoamérica y del mundo!14/88

lunes, 17 de agosto de 2009

Rudolf Hess, 46 años preso por buscar la paz

"Por muchos años de mi vida pude trabajar bajo el mayor hijo que haya producido mi pueblo en su historia de mil años. Ni siquiera, si lo quisiera, podría borrar este período de mi existencia. Me siento feliz de saber que he cumplido con mi deber para con mi pueblo; mi deber como alemán; como nacionalsocialista; como leal seguidor de mi Führer. No me arrepiento de nada. Si tuviera que comenzar de nuevo, actuaría tal como he actuado, inclusive si supiera que al final me esperase una feroz muerte en la hoguera. No importa lo que me hagan los hombre, algun día estaré ante el trono del Juez Eterno. Ante Él me responsabilizaré y se que Él, me declarará inocente". (Rudolf Hess en Núremberg, 1946)


El 17 de agosto es un día importante para todos los que creemos en la paz constructiva y justa, y en la hermandad de todos los hombres y mujeres de raza blanca que existimos en el mundo.



El 17 de agosto de 1987 fue asesinado en la prisión de Spandau, y tras 42 años de presidio, Rudolf Hess, estrangulado por sus carceleros ingleses a la edad de 93 años.



El largo e inhumano cautiverio de Rudolf Hess, que no puedo mellar su voluntad de acero y el hecho de que fuera asesinado por los aliados judeo-bolcheviques y judeo-capitalistas, demuestra una vez más la genial clarividencia de Adolf Hitler al designarlo su sucesor. En esa ocasión el Führer señaló: "Mi sucesor será el más capaz, es decir, el más valiente". El Führer sustituto demostró que Hitler tampoco en esto se equivocó (a diferencia de otros personajes contemporáneos) y con su martirio le proporcionó otro brillante triunfo póstumo, poniendo de manifiesto de modo incontrastable la superioridad absoluta del Nacionalsocialismo sobre sus vencedores MATERIALES de 1945, puesto que ha sido capaz de forjar hombres de la talla de Rudolf Hess. Qué dirigente democrático o comunista hubiera resistido como Hess? Os imagináis al borracho de Churchill, al débil paralítico Roosevelt o al rollizo gozador Stalin, presos durante 46 años en la Prisión de Spandau ? Que esto es así lo prueba la insólita premura en demoler un monumento histórico como dicha fortaleza, a fin de evitar que se convierta en "santuario de los nazis".

¿Quién fué Rudolf Hess?

Rudolf Hess había nacido el 26 de abril de 1894 en Alejandría (Egipto). Pronto se fue a vivir a Alemania, de donde eran sus padres. Cuando estalla la I Guerra Mundial, en 1914, él tenía 20 años y se alistó voluntario para luchar por su Patria, siendo piloto de combate y participando en numerosos combates aéreos donde demostró su valor y pericia como piloto de guerra. Después de la guerra, en 1920, y con 26 años ingresó en el Partido Nacional-Socialista Obrero Alemán (N.S.D.A.P.) Tres años después, el 9 de noviembre de 1923, participó en el “putsch” de Munich, por lo que fue condenado, junto con Hitler a cuatro años de prisión, condena que fue posteriormente reducida a trece meses en la cárcel de Landsberg, donde colaboró con Hitler en la redacción del “Mein kampf”. Ambos abandonaron la prisión de Landsberg en el año 1924. A comienzos de los años 30 fue nombrado Presidente del Comité Central del NSDAP.


Cuando el Partido conquista el Estado democráticamente en 1933, Hess fue nombrado Ministro sin cartera. Fue igualmente secretario particular y lugarteniente de Hitler. Rudolf Hess pronunció numerosos y brillantes discursos en su calidad de uno de los principales líderes del Partido. Pero, si Hess fue el gran mártir del Nacional-Socialismo fue debido a una misión que llevó a cabo y cambió su vida para siempre.



Situémonos en aquel momento histórico. Una vez comenzada la Segunda Guerra Mundial, después de la derrota inglesa en Creta y del victorioso contraataque del Mariscal Erwin Rommel en África del Norte, la situación volvió a empeorar para la URSS, en vigilia de un ataque general de la Wehrmacht. Inglaterra no podía echarle más capotazos al toro alemán para desviarle de su objetivo. Turquía, desoyendo las indicaciones de Londres y Washington, había firmado un pacto de no-agresión con Alemania, mientras Bulgaria, que había participado, con sus tropas, en la ocupación de las dos Macedonias, griega y yugoslava, relevando en tal misión a las tropas alemanas e italianas, Rumania, Eslovaquia, y Finlandia, directamente amenazadas por Moscú, se adherían al Pacto Tripartito. Croacia seguiría más tarde, ya que en abril de 1941, bajo la presidencia del croata Ante Pavelic, se constituyó el Estado croata independiente, que permanecería fiel a su alianza con el III Reich hasta el final de la guerra. Hungría ocupó el Bánato, mientras en Serbia y Eslovenia se establecían gobiernos locales de tipo fascista. Suecia y España habían firmado su neutralidad, lo mismo que Suiza, Portugal e Irlanda, si bien España, más que neutral era “no beligerante” pero favorable al Eje, y en el caso de Irlanda, mantuvo su neutralidad simpatizante con la Alemania NS, resistiendo terribles presiones de todo orden de su poderoso vecino inglés.


No quedaban más cipayos europeos para morir por Inglaterra y, a la larga, por Moscú y Wall Street. Roosevelt no había aún podido vencer la formidable oposición del Senado y del Congreso norteamericanos, reacios a dejarse enredar en una guerra ajena.

En aquel momento, y antes de decidirse a poner en marcha el mecanismo de la “Operación Barbarroja”, adelantándose al esperado ataque de la URSS a Alemania, Hitler quiso hacer una enésima tentativa para llegar a un cese de hostilidades con Inglaterra.


El 10 de mayo de 1941, Rudolf Hess, lugarteniente del Führer y líder del NSDAP, arriesgó su vida para lograr la paz. Pilotando un “Messerschmitt”, logró burlar la vigilancia de las patrullas de la RAF y aterrizó en Escocia. Su propósito era entrevistarse con el duque de Hamilton, antiguo amigo suyo y muy influyente en la Corte. Hess confiaba en que el duque de Hamilton le ayudaría a conseguir una entrevista con Jorge VI y con Churchill para convencerles de que “el Führer no quiere continuar esta guerra insensata” y de que “el verdadero enemigo está en Rusia”. (“Prisioner of Peace”, versión inglesa de “England-Nürnberg-Spandau”, por Frau Ilse Hess)


Hess proponía, nuevamente, una paz-empate, a condición de que se dejaran manos libres a Alemania frente a la URSS. Como garantía de las intenciones del Reich de cumplir lo pactado, el mismo Hess se ofrecía como rehén. No hay que olvidar que, en el momento en que Hess se presentó en Inglatera con su misión de paz, Alemania aparecía como muy probable vencedora. Inglaterra había sido batida en todas partes, en Francia, en Bélgica, en Noruega, en Yugoslavia, en Grecia, en Creta, en Libia, … incluso en los mares. Todos sus cipayos continentales habían sido sucesivamente arrollados, y Roosevelt seguía sin conseguir envolver a Norteamérica en el conflicto, al lado de Albión. En 1941 Alemania era la clara vencedora en todos los frentes. Y en ese momento de superioridad militar evidente, el vencedor tendió la mano al vencido.


Pero Hess no consiguió entrevistarse con el Rey, ni con Churchill, que lo mandó encarcelar mientras estaba viendo una película de “los hermanos Marx”. En vez de considerar, al menos, la posibilidad de detener la matanza entre pueblos europeos y, en caso de desacuerdo, permitirle regresar a su Patria, el gobierno británico trató al mensajero de paz, que fue allí en misión de paz, como un prisionero de guerra corriente y, más tarde, como un criminal de guerra, en la farsa y la parodia pseudojurídica de Nürnberg.


El duque de Hamilton, rompiendo, por fin, un silencio que le fue impuesto durante veinte años, dijo, el 25 de abril de 1962 que “ciertamente, la guerra habría podido terminar en 1940, pero la mejor oportunidad la facilitó el vuelo de Hess, en mayo de 1941”.


A parte de la negativa de aceptar la propuesta de paz del emisario de Hitler, lo que llama la atención en este caso es la manera de proceder de Inglaterra para con un emisario que se presentó voluntariamente. Los mensajeros de paz eran respetados incluso por los pieles rojas. A.J.P. Taylor, un conocido escritor inglés, al que ni con la más calenturienta imaginación puede tildarse de “pro-nazi”, reconoció que el trato dado a Hess constituye una “negra mancha sobre nuestro honor”. El propio Winston Churchill en “Historia de la Segunda Guerra Mundial” (Vol. III) manifestó estar muy contento de “no ser directamente responsable de la manera como se trató a Hess… enviado de paz que vino a estas islas por su propia voluntad”.


Hitler, tal como estaba convenido en caso de fracasar la acción y misión de Hess, hizo publicar un comunicado oficial declarando que su lugarteniente, Rudolf Hess, padecía, desde hacía algún tiempo, una progresiva enfermedad mental. Hitler reconoció tácitamente su participación en la misión de paz de Hess cuando, al dar instrucciones a Wolff para establecer contactos de paz con los angloamericanos, le dijo: “Ya sabe Ud que, en caso de fracasar en su misión, me veré obligado a negarle, como en el caso de Hess”.


Después del final de la guerra, y durante la parodia y farsa jurídica de Nürnberg, Rudolf Hess, que había ido por su propia voluntad a Inglaterra a ofrecer la paz, fue condenado a cadena perpetua por “criminal de guerra”.



Fuentes oficiales inglesas, para cubrirse ante el propio pueblo británico, llegaron a afirmar que la oferta de paz de Hess no podía tomarse en consideración, no sólo por razones políticas, sino sobre todo porque Hess estaba loco. En tal caso no se comprende y es inconcebible que a un loco se le encarcelara y se le mantuviera de por vida en una prisión, y no en un establecimiento psiquiátrico. Y también es inconcebible el trato indigno que se dio a un anciano enfermo, custodiado en la fortaleza de Spandau, metido en una celda exigua, racionándosele el número de pasos que podía dar al cabo del día, que no podía exceder de 1500 pasos diarios, que se contaban con un pasómetro atado a una pierna. Sólo podía recibir una visita al mes, de quince minutos de duración.




En cierta ocasión, en la que Frau Ilse Hess consiguió entregar a su marido, subrepticiamente, unas tabletas de chocolate, hubo un diputado laborista inglés que se levantó en la Cámara de los Comunes para interpelar al gobierno por no haber protestado oficialmente por la negligencia de los vigilantes y carceleros de la prisión de Spandau. También se le censuraba la correspondencia, como si creyeran que, desde el interior de su celda estuviera preparando una insurrección “nazi” en cualquier lugar del mundo.



Las tropas soviéticas, norteamericanas, francesas e inglesas llevaban la vigilancia en Spandau. Comunismo y democracia aliados para mantener preso a un anciano en la prisión-castillo de Spandau con capacidad para 600 reclusos, y donde se encontraba sólo un anciano, pero un anciano que ha vencido ideológicamente a sus carceleros. El trato dado a Hess fue indigno e inhumano, y sobre este tema se han escrito numerosos libros documentadísimos como el de “Rudolf Hess, el prisionero de Spandau”, escrito por el norteamericano Eugene Bird, que fue uno de sus guardianes, y que es tal vez el mejor de los libros que se ha escrito sobre este tema, lo que invalida cualquier argumentación basada en la ignorancia. Los “altos poderes morales” de este planeta conocían muy bien el maltrato dado a Hess.



No podían no saberlo ni alegar ignorancia culpable. Y ninguno pidió, oficialmente, la liberación del llamado “prisionero de la paz”, ni siquiera una mejora en el trato que se le dio. El Obispo de Canterbury y los Papas Juan XXIII y Paulo VI tuvieron tiempo, pese a sus múltiples ocupaciones, para pedir clemencia en pro de terroristas convictos y confesos y hasta les sobró tiempo para “olvidarse” de mandar pésames por la muerte de las víctimas de tales terroristas.




En 1953, por ejemplo, ciertas altísimas dignidades católicas, cuya buena fe fue ciertamente abusada por pescadores en aguas turbias, protestaron por la ejecución del agente comunista y chequista Julián Grimau, en España, al que se le reprocharon más de veinte crímenes en las checas, y nada dijeron nunca del caso de Rudolf Hess, que era un caso que clama al cielo, y nunca mejor dicho, como tampoco dijeron nada por la ejecución de Bastien-Thiry, un militante nacionalista francés, que sólo intentó asesinar al General Charles De Gaulle, que había sido acusado de alta traición en julio de 1940 por deserción, y contó con el indecoroso apoyo de la judería internacional para que representase su voluntad como jefe de Estado francés, el “general micrófono” y el resistente radiofónico que resistía “heroicamente” y radiofónicamente desde Londres, donde daba por la BBC las listas de franceses a asesinar (ejecutar decía él) por los “maquis” en la Francia del Mariscal Petain, y el que firmó la sentencia de muerte del poeta y escritor francés Robert Brasillach únicamente por sus ideas, y el campeón del entreguismo después de la guerra, al entregar todas las colonias francesas.


Y es que la infiltración masónica en ciertas esferas católicas y, más aún, protestantes, no constituye ninguna novedad, y nada tiene de nuevo que ciertos altos consejeros bebían y siguen bebiendo sus informaciones en aguas no demasiado puras. Y por ello, no consideraron útil hacer, siquiera, un pequeño gesto en pro de Hess, pese a habérseles solicitado repetidamente mediante innumerables campañas para la libertad de Hess, campañas apolíticas que no tuvieron más slogan que el de “Libertad para Rudolf Hess”, realizadas por personas de distintas nacionalidades que sólo pedían la libertad de un anciano enfermo que estaba en prisión por haber realizado una oferta de paz durante la guerra, y que sólo pretendían denunciar la hipocresía y el cinismo de un mundo que habla incesantemente de derechos y libertades y que mantenía a un anciano enfermo en prisión. Pero esta vez el vencedor no tendió la mano al vencido. Es humano. Demasiado humano, que diría Nietzsche.

Al fin y al cabo, ni Hess ni sus dispersos seguidores podían turbar las serenas digestiones de tan elevadas instancias morales ni poner en peligro la cotización de las acciones del Banco del Espíritu Santo - (No se trata de una broma irreverente. El “Banco di Spirito Santo” pertenece a la realidad, no a la ficción) -, pero los patronos de los señores terroristas sí pueden hacerlo. Es triste, pero real. E igualmente puede decirse de esa ONG que se presenta como la única organización defensora de los “derechos humanos”, Amnistía Internacional, y que nunca, a lo largo de los 42 años que duró el cautiverio de Rudolf Hess, pidió clemencia en este caso. Sí lo hizo para pedir la libertad de Nelson Mandela, que estuvo muchos menos años en prisión en Sudáfrica, y no por ser negro, sino por haber sido el dirigente de una organización terrorista llamada “Congreso Nacional Africano”, autora de atentados, asesinatos, sabotajes, etc, y hoy reconvertida en un respetable partido político igualmente defensor de los “derechos humanos” de ellos.

Finalmente, Rudolf Hess fue asesinado en la prisión de Spandau el 17 de agosto de 1987, estrangulado por sus carceleros ingleses, y la prisión fue derribada. Los papeles y documentos sobre este caso, en poder de los servicios secretos británicos no podrán ser desclasificados hasta dentro de muchos años, cuando este triste caso ya no pueda tener ninguna repercusión importante.

La última campaña pro-libertad de Rudolf Hess se realizó tras conocerse su muerte con el lema “Rudolf Hess ha muerto. Ahora ya es libre”. Desde entonces, sus seguidores de distintas nacionalidades celebran homenajes al mártir de la paz todos los 17 de agosto en Wunsiedel, el pueblo alemán en cuyo cementerio descansa en paz.


Todos los hechos gloriosos y esforzados protagonizados por el gran Hess antes de caer prisionero, empalidecen ante su heróico cautiverio, el cual configura una verdadera epopeya, signada por la valentía -hasta el grado del martirio- y el honor, que era para él un valor más alto que su libertad.

Cualquier bastardo morfinánomo, cualquier homosexual, cobarde terrorista bolchevique o delincuente judío, tiene numerosos abogados, incluso importantes dignatarios religiosos, pero, en cambio, no hubo derechos humanos para el sucesor de Adolf Hitler. Porque no traicionó, porque no cedió, porque siguió fiel a la Bandera, a la Raza y a Occidente.


Fue simplemente, un hombre leal a sus principios, algo de lo que, por desgracia, adolecieron muchos de sus contemporaneos.


Los Héroes no mueren jamás. Permanecen eternamente victoriosos y viven en la memoria de la Raza a través de sus grandes hechos. Pese a la propaganda saturante y al deleznable materialismo, una nueva generación tomará la espada llameante de Rudolf Hess y se lanzará a la lucha contra las fuerzas del mal, es decir, contra los asesinos del sucesor de Adolf Hitler y los vencerá definitivamente. Entonces, cuando pase este tiempo de decadencia y de traición, su gigantesca figura será honrada por un mundo liberado, que habrá comprendido que el camino de la libertad es el Ideario que defendió de manera tan singular Rudolf Hess. Junto al tradicional "Heil Hitler!", un nuevo grito estremece a la Arianidad: "HESS NO MORIRA!"

Federico Rivanera Carlés