sábado, 9 de mayo de 2009

Grandes madres y mujeres del III Reich

Johanna Maria Magdalena Ritschel, la mejor madre del
Tercer Reich.

(11 de noviembre de 1901 / 1 de mayo de 1945).


Una madre ejemplar y amorosa, mujer decidida y leal entregada totalmente a su familia y a sus ideales, siempre demostró la noblesa y espiritu de la mujer y madre aria, digna de ser recordada como la mejor madre del Tercer Reich.

Conocida como Magda Goebbels fue la esposa del ministro de propaganda del Tercer Reich, Joseph Goebbels. En 1921 se casó con un multimillonario llamado Günther Quandt, con quien tuvo un hijo que se convertiría en un piloto de la Luftwaffe que sobrevivió a la guerra. Ya en 1932, después de divorciarse se casó con Goebbels, con quien tuvo seis hijos.


Fue condecorada por Adolf Hitler como la mejor madre del Tercer Reich, y era conocida como "Primera dama del NSDAP". Incluso la familia que había formado junto a Goebbels fue considerada el modelo ideal de familia aria.

Infancia y juventud


Madga nació en 1901, en Berlín, producto de una relación entre su madre y el ingeniero Oscar Ritschel. En 1904 sus padres se divorciaron y Magda se mudó con su madre a Bruselas donde Magda estudió en un colegio de secundaria llamado Kolmorgen. En 1920 se casó con Günther Quandt, multimillonario y con quien tuvo un hijo llamado Harald Quandt. Günther Quant se divorció de Madga.

Matrimonio y familia

esposa amorosa de Joseph Goebbels, Magda en 1930, durante un mitin nacionalsocialista, conoce a Joseph Goebbels, más tarde, el 1 de septiembre del mismo año se unió al NSDAP.

En diciembre Magda se casa con Goebbels, y en años posteriores tuvieron seis hijos en el siguiente orden: Helga Susanne Hildegard "Hilde" Traudel Helmut Christian Holdine "Holde" Kathrin Hedwig "Hedda" Johanna Heidrun "Heide" Elisabeth; sus nombres comenzaban con la letra "H" para conmemorar el apellido del glorioso Führer. Goebbels se entrega en cuerpo y alma al amor profundo que siempre expreso por su adorada Magda progenitora de sus hijos, inclusive escribió en su diario: "Voy a dejar las mujeres y dedicarme enteramente a sólo una" refiriéndose a su esposa. Su familia fue filmada, fotografiada y mostrandoce durante el reich como ejemplo de la familia ideal aria.

Fueron todos admiradores seguidores leales de Adolf Hitler, los niños inclusive lo veian como un tío. Madga contrató una niñera llamada Petra Fohrman, quien décadas más tarde escribió un libro titulado "Los hijos del ministro del Reich", donde confiesa una profunda admiración hacia Magdalena Goebbels y el amor con que se dedicó a su hermosa familia. Cuando no estaba junto a su esposo y a Adolf Hitler en Berlín Magda Goebbels pasaba muchas tardes y mañanas organizando reuniones de té con generales y partidarios del NSDAP.


Frau Gertrud Scholtz-Klink.

Encabezo la Organización de Mujeres Nacionalsocialistas.

Cuando el nacionalsocialismo se constituyó en poder dominante en Alemania en 1933, nosotras, las mujeres, comprendimos que era nuestro deber contribuir por nuestra parte en el programa de reconstrucción de nuestro Führer, al lado de los hombres. No hablamos mucho de ello, sino que empezamos a trabajar inmediatamente. Nuestra primera preocupación fue ayudar a todas las madres que habían pasado grandes apuros durante la guerra y el periodo de la post-guerra y a todas las demás mujeres que –como madres- deben ajustarse en la realidad a las demandas de esta nueva época.


Actuando de acuerdo con el reconocimiento de estos hechos, creamos en primer lugar el Servicio de Maternidad del Reich cuyas funciones se exponen en el artículo HI de las regulaciones que lo rigen:


La preparación de las madres se ve estimulada por el espíritu de solidaridad nacional y por la convicción de que pueden prestar un gran servicio a la nación y al Estado. El objetivo de tal preparación es el de desarrollar el rendimiento físico e intelectual de las madres, hacerlas apreciar los grandes deberes que recaen sobre ellas, instruirlas en la manera de criar y educar a sus hijos y cualificarlas para las tareas domésticas y económicas.

A fin de proporcionar tal preparación se han organizado varios cursos de formación, cada uno de los cuales trata únicamente de un tema en particular, como por ejemplo, cuidado de los niños, higiene en general, cuidado de los enfermos en casa, educación de los hijos, cocina, costura, etc.


Estos cursos se realizan en todas las ciudades con población superior a 50.000 habitantes a la vez que profesores itinerantes dirigen otros parecidos en las ciudades más pequeñas y en el campo.


Cada mujer alemana de más de 18 años, puede realizarlo, independientemente de sus ideas religiosas, políticas o cualquier otra. El número máximo de miembros se ha visto limitado a 25 por curso, porque la instrucción que se imparte no se ve limitada a disertaciones teóricas sino que toma la forma de clases prácticas para cada uno de los grupos integrantes en los que se preguntan y responden todas las cuestiones.

Desde la creación del “Reichsmütterdienst”, esto es, entre el 1 de Abril de 1934 y el 1 de Octubre de 1937, 1.179.000 mujeres casadas y solteras han recibido este tipo de formación en 56.000 cursos, dirigidos por unos tres mil profesores, de los que alrededor de 1.200 tuvieron un empleo de jornada normal, mientras los restantes 2.300 (también en posesión de las cualificaciones requeridas) actuaban con capacidad honorífica o como instructores a jornada parcial.

Nuestra próxima preocupación se refería a esos millones de mujeres alemanas que, día tras día, realizan sus pesadas labores en las fábrica. Intentamos hacerles comprender como algo realmente importante, que también ellas representan a la nación. Ellas también deben sentirse orgullosas de su trabajo y deben poder decir: “Tengo una tarea útil que realizar y el trabajo que hago constituye una parte esencial del trabajo realizado por toda la nación en su conjunto”.

Una vez pensada esta meta, creamos la Sección Femenina del Frente Alemán del Trabajo (Frauenamt der Deutschen Arbeitsfront) que en la actualidad cuenta con más de ocho millones de miembros. Algunas críticas extranjeras han señalado a menudo que las mujeres alemanas carecen de las oportunidades de ganarse la vida trabajando en la industria u otras empresas.


Por ello aprovecho esta oportunidad para rubricar que más de once millones y medio de mujeres están empleadas en diversas profesiones y ocupaciones y que su interés se ve atendido por la Sección Femenina del Frente Alemán del Trabajo. Además, somos de la opinión de que una mujer siempre encontrará posible la seguridad de un trabajo remunerado, siempre y cuando sea lo suficientemente fuerte como para desempeñar el trabajo que ha solicitado. Esto se aplica a las mujeres trabajadoras de todas las categorías, indistintamente de que el trabajo desempeñado sea de orden físico o intelectual. Por ello es deber del “Frauenamt” asegurarse de que las mujeres no se hallen empleadas en ningún puesto que resulte perjudicial para su condición femenina y ofrecerles la protección para la que específicamente se les ha autorizado.

A fin de traducir a la práctica estas ideas, el “Frauenamt” ha procedido a crear el cargo de “mujer socialista trabajadora de la industria”, para cada empresa que tenga empleadas a un número considerable de mujeres. Las funciones que deben ejercer estas “Betriebsarbeitterinnen” son de índole general y particular. Deben conseguir que todas las mujeres empleadas en una misma empresa consideren sus intereses idénticos y que entre todas ellas reine un buen espíritu de camaradería. La Jefa de trabajo y el consejo secreto las ayudan en sus tareas y se hallan en posición de ganarse la confianza de las demás mujeres trabajadoras porque todas se sienten mutuamente camaradas.

Deben evitar que las rivalidades, los celos y la charla irresponsable envenenen la atmósfera social del trabajo, ayudar a aquellas camaradas que se vean oprimidas por tareas domésticas y colaborar para que las condiciones de trabajo sean lo más dignas posibles. Con tal propósito deben ofrecer a la jefa del trabajo sugerencias para todo tipo de medidas necesarias para adaptar los procesos de trabajo –en conformidad con las peculiaridades técnicas de la empresa- a las capacidades naturales de la mujer. Finalmente deben cooperar en el traslado de mujeres trabajadoras a otros lugares de trabajo, en la tarea de mantener el aspecto de las empresas lo más agradable posible, etc. Esta enumeración de sus funciones muestra que no deber ser solamente experimentadas trabajadoras sociales sino también que deben hallarse familiarizadas con su trabajo actual. Por esta última razón se les exige una dedicación de varios meses en este trabajo antes de adjudicárseles el puesto de trabajadoras sociales.


Durante este periodo reciben los mismos salarios que las demás mujeres trabajadoras y están sujetas a las mismas regulaciones que ellas.


Soluciones similares, aunque a menor escala, existen con relación a trabajos con personal reducido, esto es, aquellos en que el número de mujeres trabajadoras es inferior a 200.

Nuestra organización dedica un cuidado especial a las mujeres trabajadoras casadas y con niños pequeños y a aquellas que están en estado. En este campo del trabajo social proporcionamos asistencia conjuntamente con la organización del Bienestar nacionalsocialista (N.S. Volkswohlfahrt), que sobrepasa la norma fijada por la presente legislación. Esta Asistencia suplementaria consiste en dinero, comida, ropa, etc.

No debo olvidar añadir unas pocas palabras con relación a las mujeres estudiantes que utilizan parte de sus vacaciones en favor de esas mujeres trabajadoras –sobre todo aquellas con familias numerosas-, necesitadas de una semana de descanso como suplemento a sus vacaciones normales.


Las estudiantes atienden generosamente al trabajo de estas mujeres en la fábrica durante su ausencia, y como no piden salarios, las trabajadoras no sufren ningún tipo de perdida pecuniaria.

En muchas ocasiones la organización Femenina nacionalsocialista (N.S. Frauenschaft) proporciona alojamiento gratis a las estudiantes, mientras la Organización del Bienestar garantiza facilidades especiales para las mujeres en vacaciones, tales como paquetes adicionales de comida, alojamiento en unos de sus albergues para madres –incluida la comida-, etc. Durante los primeros años de la operación del plan, las estudiantes relevaron a a las trabajadoras de 57.700 días de trabajo. Diariamente recibimos un gran número de cartas en que las trabajadoras y estudiantes indistintamente nos agradecen esta experiencia inolvidable. Las jefas de trabajo también nos informan continuamente de los beneficiosos resultados conseguidos.


Tras completar la iniciación de los mencionados proyectos, continuamos nuestro trabajo por otros derroteros, como por ejemplo organizarnos nosotras mismas. De esta manera hemos coordinado las asociaciones femeninas que existían previamente y creado la Asociación de mujeres alemanas (Deutsches Frauenwerk) que se subdivide en secciones según las directrices creadas por el N.S. Frauenschaft.

La “Deutsches Frauenwerk” cuenta, aparte del servicio de la Madre ya mencionado, con las siguientes secciones: economía nacional y doméstica; asuntos culturales y educacionales; asistencia y una sección extranjera. Además existen cuatro grandes departamentos administrativos, verbigracia, administración general; finanzas, organización y personal; asuntos de prensa y propaganda que últimamente se ocupa también de la radio, películas y otras demostraciones.

En la sección de economía nacional y doméstica, se enseña a las mujeres y a las jóvenes a aplicar los principios de la solidaridad nacional. Se les enseña que en cada hogar la madre es la responsable de la salud de toda la familia, proporcionándoles una buena alimentación y ejerciendo normalmente sus deberes con habilidad y eficiencia.
La sección cultural y educacional pone el patrimonio cultural de la nación a disposición de las mujeres, se ayuda en su trabajo a las mujeres artistas y se concede particular atención a los logros conseguidos por las mujeres en el campo de la ciencia.
La sección de asistencia se ocupa del trabajo realizado por las enfermeras, la Cruz Roja y la defensa aérea.

La sección extranjera establece contacto con asociaciones de mujeres en el extranjero, suministra información a las extranjeras, intercambia experiencias con organizaciones extranjeras, prepara programas de visita de instituciones relacionadas con el trabajo de la “Deutsches Frauenwerk” etc.

Todos estos grupos se hallan bajo la dirección general del “N.S. Frauenschaft” que puede considerarse por tanto como la organización dirigente, mientras que la “Deutsches Frauenwerk” y la “Frauenant der Deutschen Arbeitsfront” constituyen el fundamento común del trabajo realizado por las mujeres a lo largo de todo el país.

Los extranjeros me han preguntado repetidas veces sobre la clase de coacción que utlizamos para que las mujeres tomen parte en todo este trabajo. Desearía preguntar a los que esto preguntan que no sabemos de ningún tipo de coacción. Aquellas que desean unírsenos deben hacerlo de forma totalmente voluntaria, y sólo puedo añadir que todas ellas se dedican alegremente a su trabajo.

Dejadme concluir citando un comentario que hice con ocasión del Congreso de Mujeres que tuvo lugar durante la reunión del partido en Nürenberg (1935): “Todo el trabajo que nosotras realizamos por rutina, que en estos momentos en tan extenso que ya no podemos describirlo con detalle, es simplemente un medio para alcanzar un fin. Es la expresión de la determinación de las mujeres alemanas de ayudar a resolver los grandes problemas de nuestra época. Un espíritu de camaradería nos anima a todas y nuestra lealtad a nuestra nación guía todos nuestros esfuerzos”.


Carin Goering

Fue la primera esposa de Hermann Goering, nacida el 21 de octubre de 1888, falleció en 1931 el 17 de octubre. El Völkische Frauenzeitung recogía el acontecimiento en 1934: “Siempre que el nacional socialismo, la Alemania unida bajo su estandarte, recuerde a los muertos de su movimiento, se pondrá una corona de gratitud y silencioso voto en la tumba de Carin Goering. Una Alemania por la que viven, luchan y mueren tales mujeres tiene que vivir. ¡Que la vida de esta mujer nórdica sea un modelo para nosotros! Guardemos silencio reverente ante la natural fidelidad y grandeza interior de una autentica mujer”.

Cuando Carin conoció a Goering ella estaba casada y tenía un hijo pero quedó profundamente impresionada del joven e intrépido piloto. Goering se dio cuenta y ni le importo la diferencia de edad (él era 5 años menor), ni las diferencias abismales sociales que les separaban, ni que Carin estuviera casada. Sin duda fue un flechazo a primera vista, como se deducen de la confesión que Carin realizó a su hermana Fanny: “Es el hombre con el que siempre he soñado”.Se divorció el 13 de Diciembre de 1922. Se casaron en Munich, en febrero de 1922. Al año siguiente el matrimonio conoció a Adolf Hitler, ambos quedaron entusiasmados ante sus exposiciones sobre el Tratado de Versalles, el marxismo y el amor a la patria. Adolf Hitler enseguida encargó a Goering la tarea de organizar una tropa de choque a la que llamarían sección de asalto, SA.

Ella consideraba la lucha del partido como “la santidad de la causa” y que “el movimiento que tales héroes crea nunca debe morir”, frase que pronuncia tras el fallido golpe de estado del 23.

Carin creó un local en el sótano de su casa donde se reunían los miembros del partido primeros fieles nacionalsocialistas, siendo el matrimonio unos excelentes anfitriones: “¡Que comida casera sirvió a algunos nacionalsocialistas, cansados, acosados y hambrientos! ¡Cuánto bien hacían sus originales y sabrosas comidas al Führer y a las personalidades que le visitaban, después de horas de deliberaciones!”La salud de Carin era delicada y cada vez se acuciaban más sus dolencias, aun así, tras la sentencia a Adolf Hitler por el golpe en abril de 1924, se trasladó a Múnich a recaudar fondos.


El matrimonio siempre permaneció fiel al NSDAP, incluso durante la permanencia en la cárcel del Führer. Carin siempre fue una excelente anfitriona y propagandista de las ideas nacionalsocialistas incluso cuando estaba enferma atendía a sus invitados con exquisitez.

Mientras que su esposo viajaba pronunciando discursos al servicio del partido, ella frecuentaba sanatorios como el de Kreuth, en Baviera, donde bordaba, diseñaba trajes y leía mucho. El 25 de septiembre de 1931, la madre de Carín moría repentinamente, ella no sobrevivió mucho tiempo más a este golpe. En ausencia de su esposo fallece de un ataque cardiaco el 17 de octubre de 1931. Se convirtió en la mujer ícono del nacionalsocialismo despues de su muerte.